El diagnóstico de una adicción y otro trastorno mental cambia la vida de cualquier persona y de su entorno familiar más cercano. Ese impacto, ha señalado el doctor Gonzalo Haro, psiquiatra y vocal de formación de residentes de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) es “mucho más intenso” cuando se trata de un diagnóstico de patología dual, ya que al combinar una adicción y otro trastorno mental la situación “suele ser más grave y, además, tender a la cronicidad”.
Se estima que más del 75% de las enfermedades mentales graves cursan con adicciones a sustancias, y que casi el 100% de las personas con adicción presentan, además, otros trastornos mentales.
“En los casos en los que los recursos de tratamiento y/o los recursos de rehabilitación no son los adecuados, por falta de inversión o de conocimientos, la naturaleza propia de las familias es intentar cuidar ellos mismos a sus familiares, a los pacientes duales, y esto es muy difícil, por lo que con frecuencia acaban quemándose o alejándose del paciente”, ha afirmado Haro durante su intervención en la Jornada de Adicciones y Patología Dual: Recursos y atención a las familias.
La jornada, celebrada esta mañana en el Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque de Madrid, ha sido organizada por el Instituto de Adicciones de Madrid Salud del Ayuntamiento de Madrid, la Fundación Patología Dual y la federación de pacientes y familiares de pacientes FEDEPADUAL.
Esta situación, ha lamentado el psiquiatra, es bastante habitual entre las familias de pacientes con patología dual. Según Gonzalo Haro, si una persona mayor, por ejemplo, inicia un cuadro de demencia, una vez recibido el diagnóstico e iniciado el tratamiento, la familia puede tramitar las ayudas derivadas de la dependencia, pudiendo contratar apoyo en domicilio o incluso una residencia.
“En cambio, cuando un adolescente o adulto joven desarrolla la patología dual, la familia se enfrenta a todas las barreas posibles: desde dudas en el diagnóstico hasta imposibilidad de tratar de forma integrada la adicción y el otro trastorno mental; llegando incluso hasta el extremo de no poder ser evaluado en dependencia y, por tanto, de no tener acceso al apoyo que necesitan, por lo que acaban recayendo sobre la familia unos cuidados que, en muchas ocasiones, no saben o no pueden realizar”.
El psiquiatra ha diferenciado en su ponencia entre el modelo más biologicista de tratamiento de la enfermedad mental, que pone el foco en el tratamiento solo con medicación; y el modelo social, que pone el foco en la prevención global con el objetivo de reducir la prevalencia de la patología dual en la sociedad. Frente a ellos, Haro ha señalado que desde la Sociedad Española de Patología Dual se reivindica el modelo bio-psico-social.
“Se trata de un modelo más complejo y que requiere de una visión más completa, holística. Este modelo te impone la necesidad de abordar la patología dual teniendo en cuenta la medicación, pero también los aspectos psicológicos y sociales del paciente y de su familia, ya que está demostrado que es más eficaz intervenir en el paciente y además en la familia. Así pues, debemos formar un equipo entre los profesionales terapéuticos, el paciente y su familia”, ha argumentado.
En ese sentido, el vocal de la SEPD ha destacado que todos los profesionales que atienden a pacientes con patología dual deben ser un recurso para atender también a las familias de esos pacientes: “Todos debemos hacer equipo con el paciente y sus familias para ofrecer el mejor diagnóstico, tratamiento y cuidados”.
Por último, Gonzalo Haro ha recordado que desde la SEPD se mantiene un “intenso y constante” esfuerzo para mejorar el conocimiento de los profesionales de la salud mental y de las adicciones, con el objetivo de que los pacientes con patología dual reciban el mejor tratamiento bio-psico-social, incluyendo el diagnóstico, tratamiento y rehabilitación/deshabituación en centros de día o residenciales, incluso en viviendas tuteladas; y evitando el conocido como “síndrome de la puerta equivocada”.
Ese esfuerzo, ha añadido el psiquiatra Y profesor de medicina de la Universidad UCH-CEU, también se extiende a la formación de las familias. “Éstas tienen que saber que el diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de sus familiares con patología dual es un derecho. Los familiares no pueden asumir en ningún caso la responsabilidad de suplir la falta de recursos o de formación de los profesionales, sino que deben seguir insistiendo para que el paciente reciba la atención que necesita”, ha concluido.
20 aniversario del centro de Patología Dual de Madrid
Por su parte, Beatriz Mesías, subdirectora de Adicciones del Instituto de Adicciones de Madrid Salud, ha resaltado que el Ayuntamiento de Madrid “siempre ha tenido en cuenta la importancia del abordaje de forma integral de la patología dual incluso cuando este concepto todavía se cuestionaba”. En ese sentido, ha recordado que esta misma semana se ha celebrado el 20 aniversario de la puesta en marcha del centro de patología dual de Madrid Salud, “un centro pionero en el momento de la inauguración y necesario para la estabilización y tratamiento integral especializado y para mejorar la intervención terapéutica que se realiza en los Centros de Atención a las Adicciones (CAD)”.
Posteriormente, ha añadido Mesías, a ese centro se añadieron otros recursos municipales: entre ellos el centro de día asociado a esta unidad hospitalaria, la comunidad terapéutica específica, el piso de reinserción y el centro de día de adolescentes y jóvenes.
“A lo largo de los años en todos los Planes de Adicciones del Instituto de Adicciones de Madrid Salud se incluye mejorar el abordaje de la patología dual y la atención a las familias como objetivos primordiales con actuaciones concretas y compromisos”, ha explicado la subdirectora, que ha destacado el compromiso del Instituto de Adicciones con el trabajo de la Fundación Patología Dual.
“Una muestra es la realización de estas jornadas anuales dirigidas a pacientes y familias, ya que es necesario resaltar la relevancia que tiene la familia en el abordaje de la adicción, al ser el entorno más próximo de la persona afectada, así como su labor importante como agente de apoyo en la prevención y tratamiento de las adicciones y la patología dual”, ha concluido.