Los médicos rehabilitadores resaltan de que la Rehabilitación continúa siendo una de las fases más desatendidas en el tratamiento del cáncer en el Sistema Nacional de Salud, una carencia que provoca secuelas físicas evitables en los pacientes oncológicos. Así lo ha señalado la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer, que se celebra el día 4 de febrero.
Muchas personas se enfrentan a secuelas como fatiga crónica, dolor, disminución de la movilidad por rigidez articular o cicatrices. Por esto mismo, la Rehabilitación desempeña un papel clave en todas las fases del proceso oncológico, ya que es lo que prepara, acompaña, reduce complicaciones y acelera la recuperación del paciente antes de someterse a los tratamientos.
Rehabilitación, esencial antes, durante y después
La Dra. Astrid Teixeira Taborda, médica rehabilitadora, especialista y secretaria de la SERMEF destaca que la Rehabilitación es esencial antes, durante y después de empezar un tratamiento de radioterapia, quimioterapia o de una cirugía, debido a todo el proceso que conlleva, y resalta que debería formar siempre parte del tratamiento oncológico, para todo tipo de cáncer y para todas las etapas de la enfermedad y del tratamiento.
Según revisiones bibliográficas recientes, los pacientes que se mantienen físicamente activos o que participan en programas de prehabilitación quirúrgica, presentan mejores resultados tras los tratamientos oncológicos, con una reducción significativa de las complicaciones quirúrgicas y de la estancia hospitalaria. Esto se debe a que la prehabilitación es una práctica clínica que introduce componentes de Rehabilitación a los pacientes antes de someterse a intervenciones médicas intensivas, cómo la cirugía en pacientes con cáncer, para optimizar la función y mejorar la tolerabilidad y las secuelas de la intervención.
Fatiga, dolor, menor movilidad por rigidez articular o cicatrices dolorosas
De esta forma, la especialista de la SERMEF ha precisado que “muchos pacientes se enfrentan a secuelas como fatiga, dolor, disminución de la movilidad por debilidad o cicatrices que limitan la función, así como problemas neurológicos que afectan a la movilidad y el equilibrio, interfiriendo en su vida diaria y en la de sus familiares”.
“En este punto es donde intervenimos los médicos rehabilitadores, que trabajamos desde la prevención para minimizar estas complicaciones, diseñando programas personalizados que abordan las necesidades específicas de cada paciente. Desde el manejo del dolor hasta la mejora de la movilidad la Rehabilitación es un aliado indispensable para una recuperación integral y temprana”, ha enfatizado.
La Dra. Teixeira explica que “actualmente se están creando Unidades de Rehabilitación Oncológica en los hospitales de España, desde SERMEF se ha realizado una encuesta a nivel nacional a los especialistas, donde se ha demostrado un déficit importante en Unidades multidisciplinares específicas de valoración de pacientes oncológicos y en la formación de los médicos, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, y asevera que aunque todavía queda un camino largo por recorrer”, están trabajando para solucionar este déficit.
Los programas están coordinados por un médico rehabilitador, y forman parte de este equipo: fisioterapeutas, logopedas y terapeutas ocupacionales. Lo más importante de este programa es la creación de un plan integral personalizado, teniendo en cuenta el diagnóstico oncológico, la zona afectada, el tratamiento a recibir, su dosis y duración. Para ello establecen objetivos a corto y largo plazo, que favorezcan la adherencia y estén dirigidos a mantener y restablecer el bienestar físico y emocional, permitiendo una mejora en la calidad de vida y una recuperación más rápida.
La Dra. Teixeira Taborda ha concluido en que la función del médico rehabilitador es identificar las limitaciones y debilidades de los pacientes, prevenir futuras lesiones, restaurar y apoyar durante todo el proceso del cáncer y paliar las posibles secuelas.