La SES lanza una guía de práctica clínica sobre parasomnias rem

La SES lanza una guía de práctica clínica sobre parasomnias rem

La SES lanza una guía de práctica clínica sobre parasomnias rem 1359 903 Docor Comunicación

Las parasomnias son conductas o comportamientos anormales que se producen durante el sueño o justo al despertar, como deambular por la habitación, gritar, cantar o dar puñetazos. Las parasomnias que tienen lugar en la fase noREM del sueño (como el sonambulismo o los terrores nocturnos) aparecen principalmente en la infancia, en las primeras horas de sueño, y en su mayoría desaparecen en la adolescencia (aunque no siempre). En cambio, las parasomnias que suceden en la fase REM (como el trastorno del sueño REM, el trastorno por pesadillas y la parálisis de sueño aislada recurrente), que predominan en la segunda mitad de la noche, acostumbran a aparecer en la edad adulta.

Se estima que hasta el 50% de la población adulta sufre pesadillas de forma aislada y que éstas son recurrentes y generan un impacto negativo en alrededor del 3% de la población general. Más del 10% de la población adulta puede sufrir también parálisis del sueño aisladas y alrededor del 1,5% sufrirá trastorno de la conducta del sueño REM. Pese a estas cifras de prevalencia, estos trastornos suelen pasar desapercibidos en la práctica clínica y, por tanto, tienen tendencia al infradiagnóstico. “Por un lado, el sueño continúa siendo un aspecto infravalorado por la población general, que con frecuencia no consulta por síntomas del sueño al considerarlos poco relevantes o incluso normales. Y, por otro lado, también influyen factores del sistema sanitario, como la limitada formación específica en medicina del sueño y la menor sensibilización hacia estos trastornos en algunos ámbitos clínicos”, explica la doctora Paula Marrero González, neuróloga del Hospital de Sant Joan Despí de Barcelona.

GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA SOBRE PARASOMNIAS REM

Junto a otros miembros del grupo de trabajo de trastornos de la conducta y del movimiento durante el sueño de la Sociedad Española de Sueño (SES), Marrero ha participado en la elaboración de una Guía de Práctica Clínica de Diagnóstico de Parasomnias REM en adultos que pretende acabar con el infradiagnóstico (mejorando la calidad y la precisión diagnóstica) y homogenizar la atención de estos pacientes. “Hasta el momento, no existían guías de práctica clínica basadas en la evidencia centradas en el diagnóstico de las parasomnias REM, lo que ha generado variabilidad en su abordaje y posibles retrasos diagnósticos, en parte también por el acceso limitado a pruebas como la video-polisomnografía en algunos centros”, argumenta.

La importancia del diagnóstico y del correcto abordaje de las parasomnias REM no es baladí. Por un lado, por el impacto clínico y sobre la calidad de vida de quienes las padecen que pueden tener, ya que todas llevan asociado un deterioro en la calidad del sueño y de vida. La parálisis de sueño, por ejemplo, puede provocar miedo a dormirse y las pesadillas recurrentes pueden generar alteraciones del estado ánimo y conductas evitativas (como ansiedad a la hora de ir a dormir).

Pero la necesidad del diagnóstico precoz es aún mayor por las implicaciones pronósticas de algunas de estas parasomnias como el trastorno de la conducta del sueño REM, que se caracteriza por el hecho de que los pacientes “representan” sus sueños mientras duermen, realizando con frecuencia conductas violentas como pegar puñetazos o dar gritos… “En este trastorno existe un alto riesgo de autolesiones que pueden llegar a ser graves (fracturas en dedos, hematomas craneales, etc.) y afectar incluso al acompañante de cama”, sostiene la experta.

Pero lo más significativo de esta parasomnia, apunta la doctora, es que el 90% de los pacientes tienen o desarrollarán una enfermedad neurodegenerativa como la enfermedad de Parkinson o la demencia con cuerpos de Lewy, ya que este trastorno es un marcador precoz de enfermedad neurodegenerativa que puede aparecer “mucho tiempo antes” que los síntomas motores como la lentitud, la rigidez o el temblor en la enfermedad de Parkinson.

“Aunque actualmente no tenemos fármacos que modifiquen la progresión de estas enfermedades, sí que están en marcha ensayos clínicos y se espera que en un futuro estén disponibles nuevos fármacos. Los pacientes con trastorno de la conducta del sueño REM aislado son candidatos ideales para probar fármacos modificadores de la enfermedad neurodegenerativa cuando estén disponibles, ya que son pacientes en fases muy precoces de la enfermedad”, concluye la doctora Paula Marrero.

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