El pasado día 5 de mayo, el Colegio de Enfermería de Bizkaia (CEB) reclamó la necesidad de aumentar el número de matronas en la sanidad vasca con motivo del Día Internacional de la Matrona, que se celebra el 5 de mayo, bajo el lema “Un millón de matronas más”. La entidad también destacó el papel imprescindible que hacen estas profesionales, en la atención a las mujeres, los recién nacidos y las familias especialmente durante el posparto y el inicio de la lactancia materna.
Está reivindicación vino impulsada por la Comisión de Matronas del Colegio de Enfermería de Bizkaia, y su vocal suplente Sara Urbaneja señalo que “para cuidar bien, hacen falta más manos, más presencia y más matronas”. También afirma que reclamar “Un millón de matronas más” es hablar de seguridad, cercanía y una atención “a la altura de lo que las mujeres merecen”.
Las matronas destacaron que el puerperio, periodo posterior al parto, es una de las etapas de mayor vulnerabilidad física y emocional para muchas mujeres. Durante esos primeros días, además de la recuperación física, las madres deben afrontar el cansancio, los cambios hormonales y las dudas relacionadas con el cuidado del recién nacido o la lactancia materna. Según explicaron las profesionales, el acompañamiento especializado resulta fundamental para garantizar el bienestar tanto de la madre como del bebé.
Importancia del papel de las matronas
Afaf Malainin Talebuya, matrona de la Unidad de Lactancia Materna del Hospital Universitario Basurto, explicó que la labor de estas profesionales va más allá de resolver cuestiones técnicas relacionadas con la lactancia. Según indicó, las matronas también proporcionan apoyo emocional y seguridad en un momento marcado por la incertidumbre y el miedo. “Una matrona ofrece seguridad, escucha sin juicio y guía adaptada a cada mujer y a cada bebé”, señaló.
En la misma línea, Begoña Mitxelena, matrona del Hospital Universitario Basurto, destacó que el posparto requiere una atención cercana y especializada. La profesional subrayó la importancia de ofrecer información basada en evidencia científica para ayudar a las madres a afrontar la lactancia y los primeros cuidados del recién nacido sin recurrir a mitos o creencias erróneas. Además, insistió en que la confianza entre la profesional y la paciente es clave para que la atención sea efectiva.
Por su parte, Mireia Rodríguez, matrona especialista en lactancia del Hospital Universitario Cruces, defendió la necesidad de adaptar el acompañamiento a las necesidades de cada mujer. Según explicó, muchas dificultades relacionadas con la lactancia tienen detrás factores emocionales como el cansancio, la presión o las expectativas no cumplidas. En este sentido, aseguró que el papel de las matronas consiste en acompañar a las madres sin imponer decisiones ni juzgar sus experiencias.
El Colegio de Enfermería de Bizkaia también quiso poner el foco en la dimensión emocional del cuidado durante el posparto. Las profesionales señalaron que el trabajo de las matronas no se limita a la atención sanitaria, sino que también incluye la escucha, el apoyo emocional y la contención en situaciones de ansiedad o inseguridad. Según explicaron, muchas mujeres necesitan sentirse acompañadas y comprendidas durante los primeros días tras el parto.
Durante la jornada, las matronas compartieron además algunas experiencias vividas en su práctica diaria para reflejar el impacto de su trabajo. Mitxelena recordó el caso de una familia con una recién nacida prematura tardía que necesitó apoyo intensivo para iniciar la lactancia materna. Tras varias intervenciones y acompañamiento continuado, la bebé consiguió alimentarse al pecho. “La madre lloró de alegría”, relató la profesional, que aseguró que ese tipo de situaciones reflejan la importancia del trabajo que realizan las matronas en los hospitales.
El Colegio defendió que invertir en matronas supone invertir en salud pública y bienestar familiar. Según la entidad, la atención especializada durante el posparto tiene efectos directos tanto en la salud física y emocional de las madres como en el vínculo con sus bebés. Además, recordó que el trabajo de estas profesionales requiere tiempo, disponibilidad y recursos suficientes para poder ofrecer una atención adecuada.
Por último, desde la Comisión de Matronas reclamaron una mayor visibilidad y reconocimiento para la profesión, así como más recursos para desarrollar plenamente sus competencias en todos los ámbitos de atención a la mujer. Sara Urbaneja aseguró que las matronas seguirán “defendiendo una profesión imprescindible allí donde más se necesita”.