Expertos llaman a romper el mito del cannabis como sustancia terapéutica

Expertos llaman a romper el mito del cannabis como sustancia terapéutica

Expertos llaman a romper el mito del cannabis como sustancia terapéutica 1359 903 Docor Comunicación

Países como Canadá, Uruguay y múltiples estados de Estados Unidos, han promovido en los últimos años cambios en la regulación del cannabis dentro de políticas de salud pública y de reducción del mercado negro. Los vientos de esa corriente, de alguna forma “aperturista”, empiezan a soplar ya en muchos países, con una opinión pública cada vez más favorable hacia los mismos.

En ese contexto, expertos en salud mental han destacado la importancia de “romper el mito” del cannabis como sustancia terapéutica y de informar a la población, antes de cualquier posible cambio de regulación, sobre los efectos deletéreos para la salud del consumo recreativo de cannabis ya observados en los países pioneros.

“Claro que determinados sujetos pueden beneficiarse de un efecto terapéutico de los derivados del cannabis, como ocurre con todas las drogas, porque todas tienen potenciales efectos terapéuticos, pero también todas las drogas, incluido el cannabis, son peligrosas cuando se utilizan de manera recreativa”, ha señalado el doctor Rafael Maldonado. catedrático y profesor de Farmacología de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

El cannabis y salud mental

En ese sentido, durante su participación en el 28º Congreso de la Sociedad Española de Patología Dual, Maldonado ha destacado el impacto del consumo de cannabis sobre la salud mental. En países que han experimentado cambios de regulación sobre el cannabis, de hecho, se ha observado un repunte de los casos de psicosis, ansiedad y depresión asociados al consumo de cannabis. “El caso más claro es el de la psicosis, ya que ha habido un incremento notable de los casos en algunos países”, ha explicado.

Esta relación, ha señalado Maldonado, se da, por un lado, porque ambos trastornos, el TUC y la psicosis, están neurobiológicamente relacionados en el cerebro y comparten también vulnerabilidad genética. Y, por otro, porque el cannabis afecta a un sistema neuroquímico común a la psicosis, el dopaminérgico, y produce un incremento de la actividad dopaminérgica, sobre todo en estructuras corticales, de la corteza cerebral: “Este sistema es justo el que está más directamente relacionado con las manifestaciones positivas de la esquizofrenia, es decir, con el cuadro de psicosis en sí”.

“El cannabis tiene muchísimos componentes, los dos más importantes el THC y el CBD (cannabidiol). Parece que estos compuestos tienen efectos opuestos sobre la ansiedad y sobre la psicosis. Por desgracia, las preparaciones de hoy en día son muy ricas en TCH, que es el que induce la patología mental”, ha lamentado.

El profesor de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, por último, también ha destacado los “datos concluyentes” que existen sobre los efectos del consumo del cannabis sobre las capacidades cognitivas, especialmente sobre tres parámetros como la memoria a corto plazo, la memoria a largo plazo y la flexibilidad cognitiva: “En esos tres parámetros hay un claro efecto deletéreo del consumo del cannabis que, obviamente, va a incidir en el rendimiento académico o profesional”.

Se incrementa el consumo entre las mujeres tras el cambio de regulación

Otro de los cambios observados en los países que han experimentado cambios en la regulación del cannabis se da a nivel de género. Tradicionalmente, como ocurre con casi todas las drogas, ha existido una brecha de género: los hombres consumen más. Sin embargo, tras los cambios de regulación lo que se ha observado es una disminución de esa brecha.

Como ha señalado el doctor Rafael Maldonado, no precisamente porque los hombres consuman menos, sino porque las mujeres consumen más. “Un dato muy llamativo y que me parece muy importante es el incremento del consumo observado en Estados Unidos entre mujeres embarazadas, así como de los casos de trastorno por uso de cannabis”, ha afirmado.

Además, ha añadido, estudios realizados en Montevideo, la capital de Uruguay, también han observado un incremento desde el cambio de regulación en lo referente a la siniestralidad de vehículos asociada al consumo de cannabis. “En Estados Unidos empieza a haber datos que apuntan en la misma dirección. Así que antes de cualquier cambio de regulación, igual que se hacen unas campañas muy buenas para evitar el consumo de alcohol al volante, se tendrían que hacer campañas para evitar conducir bajo los efectos del cannabis”, ha concluido.

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