El Dr. Jesús Gardeazabal, médico dermatólogo especialista, exjefe de servicio de Dermatología del Hospital Universitario Cruces (Bizkaia) y exprofesor de Dermatología de la Facultad de Medicina y Enfermería de la Universidad del País Vasco, protagoniza la última edición del ciclo Encuentros con la Salud, con una conferencia titulada ‘Manchas en la piel’.
La charla cuenta con la moderación de la Dra. Carmen Pérez Rodrigo, secretaria general de la Real Academia de Medicina del País Vasco, entidad que se ocupa de la asesoría científica de este ciclo de conferencias, organizadas por el diario El Correo y en las que colabora igualmente la agencia Docor Comunicación.
El experto pone de relieve las extraordinarias cualidades de la epidermis, señalando en su composición la existencia de varios tipos de células, entre las que destaca los queratocitos y melanocitos. Estos últimos son los responsables de proporcionar a las otras células de la piel la melanina, una sustancia que es la que da el tipo de color a la piel. «Dependiendo de la capacidad genética de estas células, así será el color de la piel de la persona. A más presencia de melanina, más oscura será la piel y más protegida estará frente a la radiación solar, especialmente la ultravioleta».
En relación con la protección solar, el experto advierte de que «de toda la radiación solar, la que llega a la superficie de la piel es, principalmente, la luz visible, la radiación infrarroja y la radiación ultravioleta, siendo ésta la que produce la mayor parte de los daños».
Para evitarlos, el experto recuerda que cuanto más vertical sea la incidencia de la radiación solar (sombras más cortas), mayor es la radiación que recibe el organismo. Por el contrario, cuanto más oblicua sea la incidencia de los rayos, típicamente, a primera hora de la mañana y última de la tarde, menor es la radiación recibida (sombras más alargadas).
Por otro lado, en cuanto a la protección con filtros solares, el dermatólogo hace hincapié en que, independientemente del factor de protección que muestren, «es necesario aplicar en la piel una cantidad generosa de producto, para lograr la protección indicada por el fabricante».
Melanoma maligno
Haciendo alusión a los diversos tipos de cáncer de piel, basocelular, espinocelular y melanoma, pone de relieve, con respecto a éste último, que «la mayor parte de los melanomas malignos son diagnosticados y tratados precozmente, con un pronóstico favorable. Para su reconocimiento, es de gran ayuda seguir la regla ABCDE del melanoma».
Asimismo, para los casos en los que el cáncer ha progresado y se ha extendido (metástasis), «existe un tratamiento inmunológico que da buen resultado en muchos casos y con menos efectos secundarios que la quimioterapia tradicional».
La regla ABCDE del melanoma puede ayudar a la autoexploración de las manchas de la piel. Ésta se refiere a: A, asimetría de la mancha (los melanomas suelen ser asimétricos); B, borde de la misma (los melanomas acostumbran a presentar bordes irregulares); C, color (no uniforme, en el caso de los melanomas); D, diámetro (mayor de 6 mm en el caso de estas lesiones); y E, evolución (cambios rápidos en el tiempo, sangrado, inflamación, picor, etcétera).
Frente a los cánceres de piel, el experto recomienda para personas de piel blanca, con una gran cantidad de lunares en la piel (varias decenas o incluso centenas) y de unos cincuenta años en adelante, revisar la epidermis una vez al año por un especialista en dermatología.

Manchas benignas de la piel
El doctor Jesús Gardeazabal enumera las distintas manchas benignas de la piel, comenzando por las pecas, «frecuentes en la infancia y en la cara, y en personas pelirrojas, muestran únicamente un concentración puntual de la melanina, con una importancia únicamente estética».
Sobre los lentigos solares, el experto recuerda que surgen en las zonas de la piel en las que más se exponen a la radiación solar a lo largo de la vida, como la cara y las manos, «siendo manchas oscuras típicas de las personas mayores, en estas zonas, y sin ninguna relevancia desde el punto de vista de la salud».
Otras manchas solares, en este caso, generalmente en mujeres y que pueden surgir en etapas con cambios hormonales, como el embarazo, o en relación con la ingesta de anticonceptivos orales, es el melasma o cloasma. «Es una hiperpigmentación que se muestra típicamente en algunas zonas de la cara, como el labio superior o mejillas, como consecuencia de breves exposiciones solares. Son difíciles de tratar, aunque su única repercusión es estética».
Otro tipo de mancha solar, «frecuentísima en personas mayores», son las queratosis seborreicas. «Comienzan a aparecer en la quinta década de la vida, presentando un aspecto de verrugas ásperas, de color oscuro (negro o más claro) y que van apareciendo por todo el cuerpo. No son malignas, sólo estéticas y a veces son grandes y numerosas en algunas zonas».
Por último, refiriéndose a los lunares o nevus, el Dr. Jesús Gardeazabal explica que son «melanocitos que crecen y se acumulan. A veces son de nacimiento, pero la mayoría aparece en los primeros años de vida, en cualquier parte del cuerpo. En las primeras tres décadas de la vida suelen tener un color intenso, que se va perdiendo a partir de la cuarta o quinta década, proceso que suele ir acompañado de un abultamiento del lunar».
Sobre Encuentros con la Salud de El Correo
“Encuentros con la Salud” es una iniciativa del diario El Correo para la formación, divulgación y promoción de la salud y la ciencia, que cuenta también con la colaboración de Docor Comunicación, agencia de comunicación especializada en el sector de la salud. Cuenta con la asesoría científica de la Real Academia de Medicina del País Vasco, que preside el médico y nutricionista, Dr. Javier Aranceta.