Cómo evitar ahogamientos en playas y piscinas este verano “cambiando algunas actitudes”

Cómo evitar ahogamientos en playas y piscinas este verano “cambiando algunas actitudes”

Cómo evitar ahogamientos en playas y piscinas este verano “cambiando algunas actitudes” Docor Comunicación

Aunque en verano aumentan los casos de ahogamiento en playas y piscinas, no es un fenómeno estacional. El año pasado se produjeron 394 muertes por esta causa en España y en el primer cuatrimestre de 2023, 78. Por ello, expertos de Irenea, el Instituto de Rehabilitación Neurológica de Vithas, abogan por la prevención “cambiando algunas actitudes” imprudentes o negligentes. El ahogamiento provoca daño cerebral debido a la falta de oxígeno. En estos casos, el principal tratamiento es la rehabilitación que debe de ser multidisciplinar, personalizada y contando con el acompañamiento del entorno familiar.

Las estadísticas oficiales hablan de que en 2022 se produjeron 394 muertes en España por ahogamiento. Además, entre el 1 de enero y el 30 de abril de  2023, se han contabilizado ya 78 muertes en espacios acuáticos españoles. El primer cuatrimestre de 2023 ha sido el de mayor número de fallecimientos acumulados en toda la serie histórica de la Federación Española de Salvamento y Socorrismo; y abril de este año ha sido el peor de los últimos cinco en cuanto a número de fallecimientos por ahogamiento.

Las personas mayores de 55 años suelen ahogarse en playas debido a una imprudencia; mientras que los más pequeños se suelen accidentar en piscinas domésticas debido, fundamentalmente, a la falta de vigilancia o de adopción de las suficientes medidas de seguridad. Independientemente de la edad, la gran mayoría de los casos de ahogamiento son claramente evitables cambiando algunas actitudes.

Los ahogamientos provocan lesiones en el tejido cerebral debido a “una deprivación parcial (hipoxia) o total (anoxia) del aporte de oxígeno al cerebro por un tiempo mayor del que pueden soportar los mecanismos compensatorios encargados de evitar la muerte neuronal”. Además, los expertos en rehabilitación neurológica de Vithas recalcan que de lo que no se tiene datos es de la cantidad de personas que, como consecuencia de este tipo de incidentes, sufren daño cerebral irreversible.

Así, el neurólogo y director de Investigación de Irenea, Instituto de Rehabilitación Neurológica de Vithas, Enrique Noé, explica que “el cerebro tiene una escasa capacidad para almacenar nutrientes por lo que demanda un elevado aporte de oxígeno de forma constante”. Por eso, se estima que el tejido cerebral “es capaz de soportar hasta un máximo de 4 o 5 minutos de anoxia mantenido, y que una vez sobrepasado este tiempo empezará a provocarse un daño tisular cerebral que será más intenso cuanto mayor sea el tiempo de anoxia establecido”. “Después de 15 minutos de privación de oxígeno, más del 95 por ciento del tejido cerebral está dañado”, apunta el Dr. Noé.

Causas de la anoxia

 Enrique Noé sostiene que “el ahogamiento y el estrangulamiento son las causas principales de la anoxia, seguidas del paro cardiaco, el ictus, el paro respiratorio y la isquemia”. Las secuelas de esta anoxia, “suelen depender de diversos factores, entre los que destaca la duración, que serán peores cuanto más prolongada sea la falta de oxígeno; la edad, que será también peor el pronóstico cuanto más avanzada o la presencia de comorbilidades u otras enfermedades asociadas”, explica el Dr. Noé.

“El espectro clínico de esta enfermedad es muy variada abarcando desde déficits cognitivos aislados hasta cuadros compatibles con muerte cerebral”, explica el experto de Vithas Vigo, que recuerda que “no existen tratamientos farmacológicos con eficacia probada para este tipo de enfermedades y aunque muchos de estos pacientes pueden beneficiarse de programas de rehabilitación multidisciplinares, en general, esta patología genera una alta tasa de discapacidad y dependencia entre los supervivientes”.

En este contexto, el Dr. Noé recuerda que “en el caso de que se produzca esta lesión cerebral, la rehabilitación es el principal tratamiento”. La anoxia “es un proceso muy complejo que debe abordarse de una forma multidisciplinar que abarque de una manera integral los déficits motores, cognitivos, psicológicos y emocionales, sin olvidar la importancia de reforzar este abordaje con terapia ocupacional y del habla y lenguaje”; y todo ello “realizarlo siempre a través de un tratamiento individualizado y personalizado para cada caso y con un acompañamiento continuado para la familia”, apunta.

 

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