Con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) advierte de que la fiebre futbolera llenará de pachangas, torneos de empresa y partidos de fin de semana los campos de barrio y las pistas municipales. Este bum aumentará el riesgo de esguinces, problemas musculares, lesiones de rodilla, pubalgia o afectaciones del tendón de Aquiles cuando se juega sin preparación física adecuada ni calentamiento correcto.
Estas declaraciones han sido realizadas por el Dr. Joel Cuesta Gascón, médico rehabilitador de la SERMEF, durante el 64º Congreso de la sociedad en Barcelona. Esta sociedad científica agrupa a los médicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación de España, centrados en diagnosticar, prevenir y tratar la discapacidad para devolver la mayor capacidad funcional posible.
“El Mundial 2026 no solo se jugará en los estadios de Estados Unidos, México y Canadá. También se jugará en las pistas municipales y torneos de empresa”, describe el Dr. Cuesta. La cita, que reúne por primera vez a 48 selecciones, reactivará las ganas de volver a jugar, pero el médico advierte: “El problema aparece cuando la motivación llega sin una preparación física acorde. El mensaje no es dejar de jugar, sino no pasar del sofá al sprint”.
De los profesionales a la pachanga: el riesgo de jugar sin preparación
“Los futbolistas de élite son el mejor recordatorio de que el fútbol exige mucho al cuerpo”, afirma el Dr. Cuesta. El especialista ha citado lesiones recientes de profesionales de primer nivel como la pubalgia de Nico Williams, los problemas en el bíceps femoral de Lamine Yamal, o las graves roturas de ligamentos de Gavi y Dani Carvajal.
“Si jugadores profesionales que entrenan a diario se lesionan, una persona que trabaja sentada toda la semana y quiere jugar sin preparación tiene aún más riesgo de caer lesionada”, aclara.
Guía para evitar lesiones en el fútbol amateur: errores y señales de alerta
El especialista de la SERMEF señala que una pachanga comparte con la élite gestos agresivos como aceleraciones, pivotajes, frenazos y saltos. Para evitar lesiones en el fútbol, es vital reconocer los problemas más comunes:
Esguince de tobillo: causado por apoyos incorrectos o torsiones. Si hay dolor o inestabilidad, seguir jugando empeorará la patología.
Lesiones musculares: habituales en isquiosurales, cuádriceps o gemelos tras un sprint brusco. El «pinchazo» posterior no debe ignorarse.
Lesiones de rodilla: los giros mal controlados dañan el menisco o los ligamentos. Las señales para parar son la hinchazón rápida y la imposibilidad de apoyar.
«El deportista aficionado suele consultar cuando ya no puede jugar, muchas lesiones avisan antes. Es un error grave normalizar esos síntomas», insiste.
El calentamiento y la fuerza: claves para evitar lesiones en el fútbol de barrio
Entre los errores más frecuentes, el médico rehabilitador sitúa el no entrenar durante la semana, jugar al máximo desde el primer minuto y no adaptar el calzado al tipo de terreno (césped artificial, pista o tierra).
Para evitar lesiones en el fútbol recreativo, el Dr. Cuesta recomienda pautas de prevención sencillas:
Mantener una base mínima: caminar, correr de forma progresiva y trabajar la fuerza durante la semana para preparar piernas, glúteos y abdomen.
Calentar de verdad: dedicar entre 10 y 15 minutos a la movilidad de tobillos, rodillas y caderas, carrera suave y cambios de dirección controlados.
Saber parar: diferenciar la fatiga normal de un pinchazo o cojera. «El orgullo de terminar el partido puede salir caro».
En caso de notar un dolor intenso o bloqueo, la recomendación inmediata es abandonar el campo, aplicar frío local controlado y evitar la automedicación. Se debe acudir al médico si la lesión se repite o impide el apoyo.
Jugar más, pero jugar mejor
“En rehabilitación no solo tratamos las lesiones; intentamos entender por qué se han producido y cómo prevenirlas”, concluye el Dr. Joel Cuesta Gascón. El Mundial 2026 es la excusa perfecta para calzarse las botas, pero el partido del fin de semana empieza realmente durante la semana cuidando el cuerpo.