La estimulación magnética transcraneal podría revolucionar el tratamiento de la depresión adolescente

La estimulación magnética transcraneal podría revolucionar el tratamiento de la depresión adolescente

La estimulación magnética transcraneal podría revolucionar el tratamiento de la depresión adolescente 1359 903 Docor Comunicación

La estimulación magnética transcraneal (EMT) es una terapia física de neuromodulación no invasiva (no necesita anestesia) que permite modular la actividad del córtex cerebral través de un campo magnético que se genera con una bobina que se coloca sobre la superficie del cráneo. Este campo magnético atraviesa el cráneo y llega hasta la corteza cerebral, produciendo la activación o la inhibición de las neuronas que forman parte de los circuitos afectados en diversas patologías mentales.

Se trata de una técnica avalada tanto por la FDA americana como a nivel europeo para el abordaje terapéutico de la depresión resistente a tratamientos convencionales (fármacos y psicoterapia) debido a que se ha demostrado efectiva hasta en un 70% de los pacientes con depresión resistente y a que acaba con los efectos secundarios de los fármacos tradicionales.

“Las guías de práctica clínica más relevantes a nivel mundial recogen ya esta evidencia, de forma que no hablamos de una técnica de futuro, que también, sino de presente y muy instaurada ya en las unidades de salud mental. Ahora lo que caminamos es hacia la excelencia, hacia una psiquiatría de precisión, buscando ser cada vez más precisos y rigurosos para intentar encontrar protocolos más personalizados para mejorar esos resultados”, ha explicado el doctor Álvaro Moleón, psiquiatra en Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y director médico en el Instituto Andaluz de Salud Cerebral.

Estimulación magnética transcraneal solo para adultos

En Europa, el uso de la EMT sólo está validado para la población adulta, pero como ha señalado Moleón durante su participación en las IV Jornadas de Actualizaciones en Neuromodulación, organizadas por la Sociedad Española de Psiquiatría Clínica (SEPC), que reúnen estos días en el Global Omnium Auditorio de Sevilla a más de 300 asistentes, la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos ya ha aprobado en los últimos años hasta tres dispositivos de EMT (Magventure, Brainsway y Neurostar) para su uso en la población de entre 15 y 21 años. Varios estudios recientes avalan, según ha señalado el psiquiatra, esa aprobación.

El primero de ellos, publicado en 2025, que incluyó a 1.295 pacientes jóvenes, encontró una superioridad significativa de la EMT frente al placebo, tanto a nivel de respuesta como a nivel de remisión sintomatológica. Otro metaanálisis publicado este mismo año que incluyo 34 ensayos clínicos con un total de 2.700 pacientes jóvenes, por su parte, encontró un efecto antidepresivo significativo de la EMT, especialmente en el caso de estimulación magnética transcraneal de alta frecuencia.

alvaro moleon

Alvaro Moleón

“Sobre todo en los últimos dos años ha quedado bastante evidenciado el efecto antidepresivo significativo de la estimulación magnética en estos grupos de población más joven, y también su tolerabilidad y su seguridad”, ha argumentado Álvaro Moleón, que ha añadido que quienes ya han utilizado la técnica off label en su práctica clínica han comprobado de primera mano esos buenos resultados, equivalentes o mejores incluso que en la población adulta.

“Esto tiene todo el sentido del mundo a nivel fisiológico, ya que el cerebro de los pacientes más jóvenes tiene una mayor neuroplasticidad y, además, la distancia que hay entre la corteza cerebral y el cráneo suele ser menor, por lo que es más fácil que el pulso magnético alcance la corteza cerebral y produzca el efecto que queremos conseguir en el circuito neuronal concreto que queremos estimular”, ha añadido.

El uso de la EMT para población adolescente aún no está aprobado en Europa, pero Moleón se ha mostrado “optimista” al respecto. “Estoy convencido de que en los próximos meses o años vamos a tener una aprobación para el uso de la estimulación magnética en población juvenil, tanto para la depresión como para otras patologías en las que se está utilizando en adultos, como puede ser el trastorno obsesivo-compulsivo o los trastornos adictivos, que también sabemos que son muy frecuentes en población juvenil. La esperamos con los brazos abiertos, porque estoy seguro de que muchos niños y adolescentes van a poder beneficiarse de esta técnica”, ha afirmado.

El experto, por último, ha recordado que esta técnica no sustituye a los tratamientos convencionales (fármacos y psicoterapia), sino que debe combinarse con ellos para conseguir un tratamiento multidisciplinar y multimodal. “El objetivo de mínimos es que el paciente mejore, pero yo también creo que tenemos que marcarnos un objetivo de máximos, que es, con el tiempo, poder reducir o retirar la medicación si la EMT está funcionando, ya que la EMT es mejor tolerada y es mucho más específica que los fármacos”, ha concluido.

Back to top