La crisis sanitaria provocada por el COVID-19 marcó un antes y un después en la historia reciente, siendo el sector sociosanitario uno de los escenarios donde se vivieron los momentos más complejos. Evaluar lo sucedido durante esa etapa no solo es un ejercicio de memoria y justicia con quienes estuvieron en primera línea, sino un paso imprescindible para comprender cómo afrontar los retos del sector sociosanitario en los próximos años.
En este contexto, Santiago Canales, director general de IMQ Igurco, reflexiona sobre la gestión de la pandemia en los centros, el impacto humano en las residencias y las claves estratégicas para transformar la atención a las personas mayores.
Proteger y cuidar en momentos de máxima incertidumbre
La llegada de la pandemia supuso una prueba de estrés sin precedentes para las residencias, las personas usuarias, sus familias y los equipos profesionales. Santiago Canales recuerda cómo la prioridad absoluta de IMQ Igurco se centró en desplegar todas las medidas organizativas necesarias para proteger la salud de los residentes, identificando desde el primer instante las vulnerabilidades y las prioridades asistenciales del entorno.
El director destaca el enorme compromiso profesional y la vocación demostrada por el personal sociosanitario. Frente a la incertidumbre, la respuesta de los profesionales estuvo guiada por la empatía, el rigor técnico y una dedicación constante por mantener el acompañamiento afectivo a los usuarios. Este esfuerzo conjunto sentó las bases para redefinir cómo la gestión de crisis debe integrarse de forma definitiva al analizar los retos del sector sociosanitario.
Confianza familiar y aprendizaje en la gestión
Otro de los pilares que resalta Canales durante la entrevista es el papel decisivo de las familias y la confianza mutua construida durante los momentos más duros. La comunicación transparente y cercana se convirtió en la principal herramienta para ofrecer tranquilidad y mantener el vínculo afectivo con las residencias.
A su vez, esta experiencia dejó valiosas lecciones organizativas. La necesidad de fortalecer la coordinación entre los sistemas sanitario y social, la agilidad en la adaptación de protocolos y la constante inversión en la formación del personal se han consolidado como aspectos fundamentales. Todos ellos forman parte del aprendizaje necesario para responder con garantías a los nuevos retos del sector sociosanitario.
El futuro de los cuidados: calidad y atención centrada en la persona
Mirando hacia el futuro, la conversación profundiza en la evolución del cuidado de las personas mayores. El envejecimiento progresivo de la población exige respuestas innovadoras y sostenibles, situando en el centro del debate la humanización del modelo asistencial.
Santiago Canales defiende la consolidación de un modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP), donde las preferencias, la autonomía y la dignidad de cada usuario sean la prioridad. Para superar con éxito los retos del sector sociosanitario, el directivo señala la importancia de personalizar los servicios, incorporar innovación y crear entornos cálidos que garanticen una máxima calidad de vida en la tercera edad.