Varicocele e Infertilidad Masculina: Síntomas y Tratamiento sin Cirugía

Varicocele e Infertilidad Masculina: Síntomas y Tratamiento sin Cirugía

Varicocele e Infertilidad Masculina: Síntomas y Tratamiento sin Cirugía 1359 903 Docor Comunicación

El varicocele es un proceso benigno que consiste en la dilatación de las pequeñas venas que rodean al testículo, también conocidas popularmente como varices escrotales. Como explica el doctor Jaume Sampere, radiólogo vascular e intervencionista del Hospital Germans Trias i Pujol de Barcelona, al estar dilatadas, las venas dejan de funcionar bien y no cumplen su función, que es devolver la sangre que sale de los testículos hacia el corazón.

“La sangre se va acumulando en estas venas dilatadas a lo largo del día y eso es lo que provoca la sensación de pesadez, de dolor sordo y un aumento de volumen escrotal, que son los principales síntomas del varicocele cuando aparecen, porque normalmente los pacientes no presentan síntomas”, señala el especialista.

Varices testiculares e infertilidad: un diagnóstico clave en la edad adulta

Se estima que alrededor del 15% de los hombres pueden sufrir varicocele, un proceso que normalmente se suele diagnosticar durante la adolescencia por parte del pediatra o cirujano pediátrico. Sin embargo, la citada ausencia de síntomas provoca que algunos casos puedan pasar desapercibidos y no se diagnostiquen hasta la edad adulta.

Esta falta de diagnóstico no es baladí, ya que en algunos casos las varices testiculares pueden estar directamente relacionadas con la infertilidad masculina.

“Esto ocurre porque el acúmulo de sangre aumenta la temperatura del testículo y este deja de funcionar adecuadamente, por lo que disminuye la cantidad y la calidad de los espermatozoides que produce. Este puede ser un motivo de infertilidad en los hombres”, afirma el portavoz de la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI).

El varicocele, en todo caso, como recuerda el doctor Sampere, no es una enfermedad grave ni conlleva riesgos severos para la salud. Por ese motivo, la recomendación médica pasa por tratarlo solo bajo las siguientes circunstancias:

  • Cuando cause dolor o pesadez continua.

  • Por motivos estéticos o incomodidad física.

  • Cuando existan problemas de fertilidad o alteración en la calidad del esperma.

“Hay distintos grados de varicocele y solo está indicado tratar aquellos más severos o con más repercusión sobre el testículo”, añade.

Tratamiento del varicocele: de la cirugía tradicional a la embolización sin incisiones

Hasta hace no tanto, la única alternativa de tratamiento era la cirugía convencional, que consiste básicamente en la ligadura quirúrgica de las venas dilatadas a través de incisiones en la ingle o en la bolsa testicular.

Sin embargo, hoy en día, desde los servicios de radiología vascular e intervencionista se ofrece un tratamiento del varicocele sin cirugía, guiado desde dentro del cuerpo y sin tener que usar ninguna incisión en la piel. Se trata de un procedimiento idéntico al utilizado en las varices de las piernas, conocido como embolización de varicocele, que pasa por ocluir las venas que ya no funcionan bien y dan problemas.

Ventajas de la embolización de varicocele

  • Mínimamente invasivo: Sin cortes ni cicatrices en el escroto o la ingle.

  • Procedimiento ambulatorio: El paciente regresa a casa el mismo día.

  • Recuperación casi inmediata: Permite retomar la rutina rápidamente.

  • Seguridad: Menor riesgos de lesionar estructuras vitales para el testículo.

“El tratamiento es más efectivo, menos agresivo y con una recuperación muy rápida. Se realiza de forma ambulatoria y lo único que ve el paciente al terminar es un pequeño pinchazo en el brazo. La recuperación, además, es casi inmediata y no existen riesgos de lesionar estructuras vitales para el testículo”, concluye el portavoz de la SERVEI.

Sobre la SERVEI

La Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI) es una asociación médico-científica sin ánimo de lucro, fundada en 1987, con el objetivo de promover la formación, el desarrollo, la investigación, el intercambio de conocimientos y la difusión de la Radiología Vascular e Intervencionista (RVI).

La RVI es la subespecialidad de la Radiología dedicada al tratamiento de múltiples patologías mediante procedimientos mínimamente invasivos y guiados por técnicas de imagen. Son tratamientos menos agresivos y con menor morbimortalidad que la cirugía convencional, permitiendo a los pacientes una rápida recuperación con una menor estancia hospitalaria. Incluye tratamientos sobre patología vascular, no vascular, y tratamientos oncológicos. Su papel es de especial importancia en muchas situaciones de urgencia donde otras especialidades no tienen posibilidades de tratamiento.

La RVI ahorra costes y juega un papel fundamental en la medicina moderna. Es una especialidad en rápido crecimiento y constante desarrollo con vocación multidisciplinar y con una constante interrelación con otras especialidades.

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