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El consumo habitual de bebidas alcohólicas “altera el ciclo normal del sueño”

El consumo habitual de bebidas alcohólicas “altera el ciclo normal del sueño” 1359 903 Docor Comunicación

La Navidad es una época de reencuentros y de incremento de la vida social -principalmente en forma de comidas y cenas con familiares y amigos-, lo que se traduce en un aumento considerable del consumo de alcohol, muchas veces por encima de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aconseja para un consumo moderado no superar las dos copas de vino o cerveza al día en el caso de los hombres, y la mitad en el caso de las mujeres.

Como ha demostrado de forma fehaciente la evidencia científica, el consumo habitual de alcohol se relaciona con el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas: desde enfermedades cardiovasculares y hepáticas, hasta trastornos mentales, pasando por diferentes tipos de cáncer como el de mama, garganta, laringe, esófago, hígado, colon o recto. También, a diferencia de lo que suele pensarse, con un peor descanso, lo que en última instancia también puede acarrear numerosas consecuencias para la salud.

“El alcohol, en cualquiera de sus formas, representa una amenaza para la salud en general, disminuye la capacidad de respuesta para las tareas del día a día e impide que el cuerpo renueve las energías necesarias por la noche. En cierta manera, el alcohol actúa como ansiolítico e hipnótico, pero tiene un efecto rebote”, explica la doctora Anjana López Delgado, neurofisióloga clínica y miembro del grupo de trabajo de Insomnio de la Sociedad Española de Sueño (SES).

Ese efecto ansiolítico e hipnótico, precisamente, es el que ha ayudado a instaurar socialmente el mito erróneo de que el alcohol mejora el descanso. Todo lo contrario. “El alcohol tomado en grandes proporciones disminuye la latencia al sueño, es decir, acorta el tiempo que tardamos en dormirnos. Y en primera instancia, además, aumenta también la fase N3 de sueño No REM -sueño muy profundo y reparador- y disminuye el sueño REM. Sin embargo, conforme avanza la noche y a medida que bajan los niveles de alcohol, se produce un efecto “rebote”: disminuye el sueño No REM y aumenta el sueño REM, lo que se traduce en despertares muy frecuentes, un aumento de las ensoñaciones vividas y un peor descanso”, argumenta la experta.

Un peor descanso al que también contribuye el hecho de que el consumo de alcohol aumente la frecuencia con la que necesitemos ir al baño por la noche. Y es que, como señala la portavoz del grupo de trabajo de Insomnio de la SES, aunque no todos los licores tienen el mismo efecto diurético, en general la excesiva ingesta de ellos obliga a que acudamos al baño con mayor frecuencia de lo normal. “Por eso las bebidas alcohólicas producen deshidratación, lo cual tiene una importante repercusión en la calidad del sueño. El resultado de esta continua pérdida de agua es un molesto dolor de cabeza que inicia en el centro del cráneo”. añade.

Especialmente peligroso para personas con Apnea Obstructiva del sueño

El impacto de las bebidas alcohólicas es peor cuando su consumo, lejos de ser algo esporádico, se convierte en una práctica diaria. “El consumo crónico de alcohol altera el ciclo normal de sueño. Si se toma de manera puntual, como decíamos, facilita la inducción del sueño. Sin embargo, se crea tolerancia rápidamente a los efectos hipnóticos, siendo así necesario aumentar progresivamente la dosis”, sostiene la doctora Anjana López.

Eso lleva a algunas personas a beber cada vez más antes de acostarse para “ayudarse” a conciliar el sueño, lo que puede generar un círculo vicioso y peligroso que termine provocando insomnio junto con periodos excesivos de sueño diurno. “Al crearse una tolerancia al efecto hipnótico del alcohol, se va aumentando progresivamente la ingesta, produciendo un sueño cada vez más fragmentado y de peor calidad. Durante el día, estas personas tienen que recurrir a estimulantes como la cafeína y a siestas para intentar controlar el cansancio y la somnolencia producida por el mal descanso nocturno, lo que a su vez aumenta las dificultades a la hora de conciliar el sueño por la noche, lo que les lleva a aumentar el consumo de alcohol antes de acostarse. Es la pescadilla que se muerde la cola”, explica.

La experta añade por último que el efecto del alcohol puede ser especialmente pernicioso para aquellas personas que padecen apnea obstructiva del sueño, ya que éste actúa como relajante del sistema nervioso central, por lo que consumido en dosis altas aumenta la predisposición a roncar. “Esto se traduce en un aumento en el número de apneas y, con ello, en una mayor fragmentación del sueño. Por ello, beber alcohol por la noche puede ser particularmente peligroso para las personas con apnea, ya que facilita el colapso de las vías respiratorias”, concluye.

Un programa de farmacéuticos de AP mejora la selección de antibióticos para infecciones pediátricas

Un programa de farmacéuticos de AP mejora la selección de antibióticos para infecciones pediátricas Docor Comunicación

Las resistencias antimicrobianas son consideradas como uno de los principales problemas de Salud Pública a nivel mundial porque amenazan la eficacia de los tratamientos. Esta resistencia antibiótica está muy relacionada con el incremento del consumo de estos fármacos -muchas veces de forma innecesaria-, así como con la selección de antibióticos de amplio espectro y alto impacto ecológico. Las estimaciones hablan de que en España se podrían producir en los próximos 35 años alrededor de 40.000 muertes por bacterias multirresistentes.

En ese contexto, el grupo PROA-AP de la Gerencia de Guadalajara fue premiado recientemente durante la celebración de las VIII Jornadas de Seguridad del Paciente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) por el trabajo ¿Podemos mejorar la prescripción antibiótica? Evaluación e impacto de indicadores de seguimiento de un PROA-AP. El trabajo, liderado por farmacéuticos de atención primaria, evaluó el impacto de la intervención del grupo PROA-AP en la mejora de la prescripción de antibióticos para la población pediátrica.

Esther Marco Tejón, coordinadora del grupo PROA-AP de la Gerencia de Guadalajara y miembro de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP), explica que la fortaleza del trabajo reside en un rediseño de los indicadores de prescripción que permitió, de una manera rápida, identificar no solo cuántos antibióticos se consumen, sino también el contexto clínico en el que se utilizan: “Identificamos en qué infecciones pediátricas se estaban utilizando los antibióticos y qué antibióticos concretamente se estaban seleccionando para las infecciones más prevalentes”, señala.

En total se evaluaron una batería de 17 antibióticos recetados con frecuencia para las principales infecciones de ámbito comunitario. Gracias a los datos obtenidos (desde el inicio del trabajo en 2021 hasta 2022), los miembros del grupo multidisciplinar PROA-AP de la Gerencia de Guadalajara observaron que el antibiótico más seleccionado de una manera global en pediatría era la amoxicilina. También se observó un aumento en la selección de amoxicilina clavulánico y azitromicina.

“Este incremento de selección fue el que nos animó a investigar en qué patologías infecciosas se seleccionaban para identificar posibles puntos de mejora. Decidimos aplicar indicadores asociados a diagnóstico y es cuando observamos que se había dejado de prescribir Penicilina V en faringoamigdalitis en beneficio de la Amoxicilina. Aunque la selección de Amoxicilina no era del todo mala, también observamos mayor proporción de recetas de azitromicina que de Penicilina V, un antibiótico de menor espectro y con un 100% de sensibilidad para cubrir a la bacteria Streptococcus pyogenes, responsable de las faringoamigdalitis. También se seleccionaba amoxicilina-clavulánico en alta proporción, cuando la adición del Clavulánico no añade beneficio clínico al no ser S. Pyogenes productor de betalactamasa”, argumenta Esther Marco Tejón, que señala que también encontraron un área de mejora en la prescripción de antibióticos para infecciones de piel y partes blandas: “el rey era la amoxicilina-clavulánico cuando no es el fármaco de elección en estas infecciones, sino una alternativa”.

En base a la identificación de estos puntos de mejora, desde el grupo PROA-AP de la Gerencia de Guadalajara se diseñó una formación para abordar estas patologías que consistió en dos sesiones, de asistencia voluntaria, con todos los prescriptores implicados en población pediátrica. En las mismas, dirigidas por un farmacéutico de Atención Primaria y las pediatras del Grupo PROA-AP, se abordaron las patologías en las que se habían detectado problemas de selección antibiótica a través de diferentes casos clínicos. Los resultados no se hicieron esperar.

El impacto en la mejora de la selección antibiótica fue considerable”, analiza la miembro de SEFAP. Así lo demuestran los resultados. En faringoamigdalitis se experimentó un incremento de la selección de Penicilina V hasta valores de un 16% y disminuyó la prescripción de amoxicilina-clavulánico y azitromicina. “Es un gran dato teniendo en cuenta que partíamos casi de cero. La Amoxicilina sigue siendo el antibiótico de elección, pero la Penicilina V es ya el segundo más prescrito”, sostiene Esther Marco Tejón.

Por lo que respecta a las infecciones de la piel y partes blandas, el trabajo del grupo PROA-AP de la Gerencia de Guadalajara logró reducir la selección de amoxicilina-clavulánico en 21 puntos (de representar el 70% de las prescripciones a quedarse en un 49%) e incrementar la prescripción del antibiótico de elección, el Cefadroxilo, que pasó de un testimonial 6% a representar una de cada cuatro prescripciones para este tipo de infecciones.

El impacto favorable del programa sobre la selección antibiótica ha llevado a ampliar el mismo a la población adulta: “La importancia de nuestro trabajo radica en poder medir bien para poder controlar de una manera más fina el consumo de antibióticos, de tal manera que podamos dirigir mejor nuestras acciones hacia la diana del problema”, concluye la farmacéutica de atención primaria.

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¿Cómo darse cuenta de que un menor puede estar sufriendo abuso en las redes sociales?

¿Cómo darse cuenta de que un menor puede estar sufriendo abuso en las redes sociales? 1359 903 Docor Comunicación

Recientemente se ha celebrado el Día Mundial para la Prevención contra el Abuso Infantil, que tiene como objetivo poner el foco en un problema que afecta al conjunto de la sociedad y que requiere de espacios para difundir programas de prevención, ya que tendemos a pensar que a nuestro hijo no le va a pasar esto, hasta que pasa.

En estos últimos años han incrementado los casos de abusos que empiezan a través de las redes sociales. “Los datos son los que son, y prácticamente uno de cada cinco menores ha recibido solicitudes sexuales a través de internet, tanto por parte de personas adultas como por parte de otros menores. Además, dos de cada tres menores que practican sexteo (intercambio de imágenes íntimas) lo hace bajo presión o coacción”, explica Irene Montiel, profesora del grado de Criminología y el máster universitario de Ciberdelincuencia de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), y experta en el estudio de la captación de menores a través de internet (grooming).

Pero los hechos no quedan aquí. Según un estudio de  Unicef en el que se ha encuestado a más de 10.000 jóvenes de 25 países, solo el 36 % de los entrevistados afirma que puede distinguir con certeza a las personas que mienten sobre su identidad en las redes. Es decir, la mayoría de los jóvenes no distingue con exactitud cuándo se produce esta situación y cuándo no.

“Saber identificar estas situaciones es clave para el desarrollo psicosocial saludable, igual que lo es hablar con los jóvenes de las relaciones abusivas que se dan fuera de línea. La asimetría de edad, de poder o de posición, o cualquier forma de coacción en la interacción, definen una situación como abusiva“, asevera esta misma experta quien también tiene un  estudio sobre el tema.

Ante este panorama, ¿cómo pueden educar los padres a sus hijos para que no sean víctimas del grooming?

Cómo educar en el grooming

La mediación parental no es fácil, y menos cuando los hijos son adolescentes. Pero es vital establecerla para que los hijos no caigan en el uso inadecuado de las tecnologías.

Montiel considera que, para disminuir el riesgo de ser víctimas (o agresores) de abusos en línea, “lo primero que hay que hacer es educar a los hijos en el respeto, la convivencia y la igualdad”. Lo segundo es enseñarles qué es la violencia o una relación abusiva para que puedan identificarla, y para esto es imprescindible ofrecerles una educación sexoafectiva adecuada. Y lo tercero, darles un buen ejemplo, no solo en cuanto al uso de las TIC, sino también con respecto a la regulación emocional y las relaciones saludables”, añade la experta.

Asimismo, Vanesa Rodríguez, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, afirma que “también es importante tener en cuenta que, como madres y padres, debemos acompañar a nuestros hijos en los espacios virtuales, del mismo modo que los acompañamos en los que no lo son”.

El Portal de Menores de la Oficina de Seguridad del Internauta pone a disposición de las familias listados de aplicaciones que ayudan a controlar las páginas web, recomendaciones para crear una escuela y un hogar ciberseguros, y una guía completa para un uso responsable y seguro de internet.

No hay que inculcar el miedo 

Pero ¿cómo alertar a los hijos sin que caigan en el miedo? Rodríguez explica que “es fundamental tener en cuenta que, para el trabajo preventivo sobre abusos, no siempre es necesario hablar de ello directamente. No se trata de que siempre estén alerta, sino de que aprendan a detectar situaciones que se salen de los límites de una relación saludable”.

Así, a modo de consejo, la psicóloga de la UOC comenta que los padres o tutores deben asegurarse de que “la conversación ocupe un lugar central en la dinámica familiar”: ser cercanos y ofrecer el testimonio propio como herramienta educativa. Es decir, “interesarse por sus relaciones y también hacerlos partícipes de las nuestras”, incide.

Además, Irene Montiel añade que no se trata de prohibir totalmente el acceso a las TIC, pero que, en el caso de los más pequeños, “debemos saber a qué riesgos se exponen y cómo se producen”. Según la experta, redes sociales como Instagram o TikTok “son muy perjudiciales, y no solo para la salud mental y el desarrollo cognitivo y emocional de los niños y niñas, ya que también son utilizadas por personas que buscan algún beneficio de tipo sexual, como pueden ser imágenes, encuentros en línea, citas o incluso relaciones afectivas”. Por ello, Montiel considera que, “desde el momento en que se produce el primer contacto del menor con la red, se debe evitar que navegue sin supervisión alguna por estos ciberlugares, y hay que establecer medidas de protección”.

Entender por qué lo hacen

Como recuerdan las expertas, si los padres detectan algún comportamiento extraño por parte de sus hijos, es tan importante preguntar como escuchar. “Es muy probable que no nos guste todo lo que escuchemos o veamos, pero hay que llegar a comprender la motivación de su conducta —qué necesidad están intentando cubrir— para establecer formas saludables de satisfacerla”, señala Montiel. De hecho, la especialista de la UOC explica que, muchas veces, el menor busca el reconocimiento de personas adultas. Así pues, “si comprendemos esto, podríamos convertirnos en sus referentes o, al menos, buscar adultos de su entorno que lo sean de forma protectora”, asevera.

No obstante, Rodríguez recuerda que hay que alejarse del concepto de interrogatorio, ya que la carencia de diálogo puede confundir y acabar con un matiz más bien inquisitorio. “Hay que decirles que notamos que algo sucede y que estamos en disposición de hablar con ellos. Debemos mostrar interés y voluntad de ayuda, ser una figura válida a la que pueden recurrir siempre que lo necesiten”, concluye.

Por otro lado, en el caso de no dar con la conversación adecuada, Montiel recomienda preguntar al niño o niña “si entre sus amigos hay alguien a quien le haya pasado esto o aquello (por ejemplo, que un adulto le contacte por internet) y pedirle su opinión al respecto o cómo actuaría si le ocurriera, además de dejarle caer que podría contar con nosotros y que siempre estaríamos a su lado”.

Herramientas para facilitar el proceso

Existen muchas aplicaciones de control parental, como Family Link, Qustodio o SecureKids. A juicio de Montiel, estas herramientas “pueden ayudar a las familias a establecer limitaciones de distintos tipos (como de tiempo, contenidos, aplicaciones permitidas, etc.) y, además, supervisan la actividad de los menores”.

Otro punto importante es que, en el momento en el que se produzca un delito, debe comunicarse a la Agencia Española de Protección de Datos para poder solicitar, si es necesario, la retirada de imágenes íntimas o humillantes que circulen por la red y poder blindar el contenido delictivo ante otros malhechores.

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Dos millones de personas en España tienen disfagia

Dos millones de personas en España tienen disfagia 1359 903 Docor Comunicación

Dos millones de personas en España tienen disfagia, que es la dificultad para tragar, ya sean alimentos sólidos y/o líquidos como el agua, pastillas e incluso la propia saliva. Afecta a más de 40 millones de personas en Europa. Su prevalencia se estima entre el 2% y el 16% de la población, e incluso se ha podido observar que cerca del 90% de la población que sufre este trastorno no está ni diagnosticada ni correctamente tratada. La disfagia es especialmente importante por sus consecuencias, como pueden ser los problemas de deshidratación, desnutrición, complicaciones infecciosas respiratorias e incluso episodios de asfixia y muerte.

Cerca del 30% de los ingresos hospitalarios asocia un trastorno de deglución y conlleva un aumento del 40% de la estancia hospitalaria y del gasto sanitario global. Además, los pacientes que presentan disfagia al alta hospitalaria tienen aproximadamente cuatro veces más probabilidades de ser reingresados dentro de los 30 días posteriores y un aumento del riesgo de mortalidad intrahospitalaria aumentada trece veces.

Estas declaraciones han sido realizadas por la Dra. Paola Díaz Borrego, médica rehabilitadora, con motivo del día de la disfagia (12 de diciembre). La Dra. Díaz Borrego es presidenta de la Sociedad de Rehabilitación Foniátrica (SOREFON) que es una filial de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF).

En este contexto, la experta ha subrayado que “la disfagia es un trastorno que puede afectar a la persona a cualquier edad, desde el nacimiento hasta edades avanzadas”.  Sobre sus causas, la experta ha destacado que “son múltiples, desde patologías neurológicas, oncológicas y/o del desarrollo en el niño, prematuridad, de origen quirúrgico del sistema nervioso central, otorrinolaringología, maxilo-facial, cirugía general. Puede estar en relación con la edad avanzada, como es la presbifagia, por sarcopenia e inmovilización prolongada (como en ingresos en UCI), de causa farmacológica, e incluso multifactoriales o idiopáticas”.

“La disfagia tiene un efecto doble sobre la persona que la padece, además de su repercusión sobre la familia y/o cuidadores del paciente. La presencia de atragantamientos frecuentes, la necesidad de una adaptación de la dieta o de una vía alternativa de alimentación (sonda), la falta de disfrute de los alimentos y la reducción de la participación en actividades cotidianas como consecuencia de dichos síntomas puede conducir a aislamiento social que puede tener importantes consecuencias psicológicas para el individuo, sus cuidadores y su familia”, ha descrito.

Abordaje de la disfagia

La experta de la SERMEF ha detallado que los médicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación desde hace años atienden estos pacientes en sus consultas y unidades. “Los trastornos de la deglución generan una discapacidad que debe de ser manejada por el equipo rehabilitador de forma precoz y orientada a recuperar y/o habilitar la capacidad de alimentación de forma segura y eficaz. El abordaje inter y multidisciplinar de la disfagia reduce las complicaciones, la morbilidad y la mortalidad, el gasto sanitario y mejora la calidad de vida de los pacientes a nivel bio-psico-social”.

“Por lo tanto, se debería trabajar para alcanzar una mejora en la coordinación de los profesionales del ámbito sanitario, a todos los niveles. Son muchos los profesionales implicados en el diagnóstico y tratamiento de los pacientes con disfagia, desde médicos de diferentes áreas como médicos rehabilitadores, endocrinos, médicos internistas, pediatras, neurólogos, otorrinolaringólogos, digestivos, neonatólogos, intensivistas, geriatras, cirujanos maxilo-faciales, y profesionales sanitarios como logopedas, terapeutas ocupacionales, dietistas, fisioterapeutas, etc”, ha subrayado la Dra. Díaz Borrego.

“Cabe destacar que la prevención de la disfagia es muy importante. Por ello, es muy importante el papel de la Atención Primaria en el diagnóstico de la disfagia, la visión de los cuidadores y lo screenigns con los que se pueden prevenir ingresos, complicaciones y los casos más severos”, ha afirmado.

Perfil de los pacientes con disfagia

Recientemente, desde la Filial de SERMEF de médicos rehabilitadores dedicados a la Foniatría (SOREFON), se ha realizado un análisis de cómo estos especialistas atienden a dichos pacientes. Entre sus resultados cabe destacar que el 49% de la muestra atiende pacientes en edad adulta, aunque el 35% valora pacientes tanto adultos como pacientes en edad pediátrica. Suelen ser profesionales que trabajan en un hospital de tercer nivel en el 65,8% (y en menor frecuencia en Hospitales Comarcales, el 22%) y realizan un abordaje tanto en el ámbito intrahospitalario como extrahospitalario (de forma ambulatoria) en cerca del 76% de los encuestados.

Cerca del 70% de los médicos rehabilitadores que contestaron la encuesta pertenecen a unidades específicas dentro del Servicio de Rehabilitación, bien Unidades de Foniatría y/o de Disfagia. La media de días que se le dedica a la semana al abordaje de la disfagia en el contexto de su actividad general se encuentra entre uno (52,2%) o dos días (20,9%), aunque el 14,9% de los encuestados llegan a dedicar hasta los cinco días a la semana a dicha área.

En general, en los Servicios de Rehabilitación se atienden todos los tipos de disfagia en cerca del 60% de los casos (siendo la neurológica la más frecuente, 41%). Entre las técnicas diagnósticas que se aplican en la valoración del paciente se incluyen desde métodos estandarizados en la evaluación clínica, a pruebas instrumentales como la videofluoroscopia (VDF) o la evaluación fibroendoscopica de la Deglución (FEES). Dichas herramientas las aplican los médicos rehabilitadores en alrededor del 50% de los encuestados, con predominio de la FEES.

El médico rehabilitador que se dedica a la disfagia orofaríngea suele trabajar en equipo con otros profesionales, tanto médicos como terapeutas, en cerca del 97% de los casos, generalmente con logopedas adscritos al centro de trabajo (no externos). Los médicos especialistas habitualmente integrados en dicho equipo, por orden de frecuencia serían: otorrinolaringólogos, endocrinos, neurólogos, digestólogos, médicos internistas, pediatras y radiólogos. Y finalmente, las posibilidades terapéuticas incluidas en los centros encuestados reúnen intervenciones indirectas y/o directas de la deglución, más la educación sobre alimentación y deglución al paciente y familiares en cerca del 80% de los casos. Además de la aplicación, por parte de los médicos rehabilitadores, de técnicas intervencionistas en los trastornos de la deglución, de cerca del 30% de los encuestados.

 

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Para muchos enfermos un donante puede ser la única opción para evitar la muerte o mejorar su calidad de vida

Para muchos enfermos un donante puede ser la única opción para evitar la muerte o mejorar su calidad de vida 630 470 Docor Comunicación

La Asociación de Enfermos y Trasplantados de Corazón y Pulmón de Euskadi (ATCORE) quiere poner de relieve la importancia de los programas de Donación y Trasplante de Órganos, con motivo del 55º aniversario del Primer Trasplante de Corazón. El próximo 3 de diciembre se celebra el 55ª aniversario del primer trasplante de corazón que fue realizado por Christian Neethling Bernard en África. La donante fue Dénise Darvall, de 25 años y que falleció al ser atropellada, y el receptor fue Louis Washkansky, de 56 años, que padecía problemas cardiacos. La intervención duró en torno a nueve horas.

En este contexto, desde ATCORE destacan que “si bien la actividad de estos programas se ha ido recuperando de forma progresiva después de las fases críticas de la pandemia, no se debe olvidar que para muchas personas enfermas encontrar un donante puede ser la única opción para evitar la muerte o mejorar su calidad de vida”.

De esta forma el presidente de ATCORE, José Antonio Arteaga, subraya que “no se debe olvidar que para algunos enfermos encontrar un donante puede ser la única opción para evitar la muerte o mejorar su calidad de vida. La COVID-19 ha tenido un importante impacto en los programas de donación y trasplantes. El programa se ha ido recuperando de forma lenta y progresiva hasta alcanzar niveles aproximados a los del año 2019, aunque queda camino por recorrer”.

En este contexto, ha afirmado que ya es el momento de que la población mire hacia otras enfermedades y problemas sanitarios que también necesitan de una respuesta”.

Agradecemos siempre, y queremos hacerlo de nuevo, a la población de Euskadi su gran implicación, como demuestran los más de 2.500 trasplantes que se han realizado en los últimos diez años, pero queremos pedirles que no se olviden de nosotros y que vuelven a mantener los esfuerzos. Euskadi registró el año pasado una tasa de 65 donantes por millón de habitantes (pmp). Esos datos consolidan la ratio superior a 60 donantes pmp del último lustro y nos mantiene a la vanguardia internacional, pero tenemos que seguir así”, subrayan desde ATCORE.

En este sentido, el presidente de la Asociación de Enfermos y Trasplantados de Corazón y Pulmón de Euskadi ha destacado que “las personas que pueden recibir un trasplante son aquellas con algún daño irreversible en alguno de sus órganos que no puede ser subsanado a través de ningún tratamiento médico. Para estas personas, encontrar un donante es la única opción para evitar la muerte o mejorar su calidad de vida. En este punto, el compromiso con la donación de la ciudadanía es clave, ya que los trasplantes provenientes de un familiar directo no siempre son posibles”.

SOBRE ATCORE

La Asociación de Enfermos y Trasplantados de Corazón y Pulmón de Euskadi (ATCORE) es una asociación benéfica y sin ánimo de lucro, cuyo propósito es dar testimonio directo a las personas que necesitan un trasplante y, sobre todo, trabajar para que las donaciones sirvan para “dar vida”.

Los logopedas vascos reivindican su papel como profesionales de referencia en los trastornos del neurodesarrollo

Los logopedas vascos reivindican su papel como profesionales de referencia en los trastornos del neurodesarrollo Docor Comunicación

A pesar del desconocimiento existente, no solo en buena parte de la sociedad sino también entre profesionales sanitarios y del ámbito educativo, de las competencias de los profesionales de la logopedia, éstos forman parte indispensable del equipo que trabaja con y para las personas con trastornos del neurodesarrollo.

Según explica Antonio Clemente, presidente del Colegio de Logopedas del País Vasco, en el marco de la próxima celebración, el 3 de diciembre, del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, «el logopeda es clave para una correcta atención a las necesidades de las personas con trastornos del desarrollo. En primer lugar, participamos en la prevención e identificación temprana de menores con dificultades en el lenguaje oral y escrito. También somos imprescindibles en el proceso de evaluación y diagnóstico de un trastorno del lenguaje. Y, finalmente, nuestra profesión es esencial en la intervención con el niño o la niña y con respecto al proceso de toma de decisiones en base a la última evidencia científica disponible».

«La detección temprana de los trastornos del lenguaje es una asignatura pendiente». Por ello, reclama «una ratio más alta de logopedas en sanidad, la incorporación sistemática de los logopedas en el contexto educativo y una mayor presencia, igualmente, en centros de atención temprana, ya que, no hay que olvidar que las dificultades de comunicación y de lenguaje son las demandas más frecuentes en estos dispositivos asistenciales y, aun así, la proporción de logopedas es muy baja en relación a otros profesionales».

El logopeda es el profesional sanitario que «centra su trabajo en la investigación, prevención, evaluación, intervención y prevención de los trastornos de la comunicación, el lenguaje oral, el lenguaje escrito (lectura y escritura), el habla, la voz, la audición y las funciones orales asociadas (respiración, masticación y deglución)», detalla.

«El logopeda tiene formación y experiencia para distinguir un trastorno del lenguaje de un problema de lenguaje por motivos socioculturales, por falta de exposición a la lengua o por otros motivos», destaca el también vicepresidente segundo del Consejo General de Colegios de Logopedas de España.

Reconocimiento de la discapacidad

El presidente del Colegio de Logopedas del País Vasco reclama el reconocimiento de la discapacidad para los pacientes con trastornos del neurodesarrollo y de la comunicación: «para determinar, por ejemplo, si un escolar tiene un trastorno de desarrollo del lenguaje, que conlleva fracaso escolar en el 80% de los casos) se necesita de un tiempo de evolución; por este motivo proponemos que una etiqueta más genérica, como la de trastorno del neurodesarrollo, sea suficiente para recibir las ayudas necesarias».

Trastornos del neurodesarrollo y trastornos de la comunicación

Tal y como se recoge en el ‘Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales’ de la Asociación Psiquiátrica Americana, entre los trastornos del neurodesarrollo en los que trabajan los logopedas se encuentran los trastornos de la comunicación, trastornos del espectro autista, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno específico del aprendizaje.

Según se muestra en este mismo manual, dentro del grupo de los trastornos de la comunicación se pueden citar el trastorno del lenguaje, el trastorno fonológico, el trastorno de la fluidez de inicio en la infancia (tartamudez), el trastorno de la comunicación social y el trastorno de la comunicación no especificado.

El experto pone de relieve que «los trastornos del neurodesarrollo tienen una prevalencia entre un 15 y un 20% de la población. Por ejemplo, los trastornos del aprendizaje, como la dislexia, la discalculia, la disgrafía o la disortografía, afectan a cerca del 10% de la población escolar; de ellos, el 80% tiene dificultades en la lectura. Asimismo, la prevalencia del trastorno del desarrollo del lenguaje (también conocido como trastorno específico del lenguaje), alcanza en nuestro entorno a un 7% de los menores en edad escolar».

Además de los anteriores, la prevalencia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) oscila entre el 5 y el 7% de la población pediátrica, mientras que el trastorno del espectro autista, la prevalencia varía entre un uno y un 3% de los menores.

La Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País reflexiona sobre el envejecimiento de la sociedad

La Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País reflexiona sobre el envejecimiento de la sociedad Docor Comunicación

La Comisión de Bizkaia de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País (RSBAP) ha puesto en marcha un ciclo de mesas redondas bajo el título Los mayores y el envejecimiento saludable en la sociedad actual”. El objetivo de la iniciativa que se celebra en el en Salón de Grados de la Facultad de Economía y Empresa de la UPV/EHU, es abordar el progresivo envejecimiento de la población y sus consecuencias desde la perspectiva de expertos de esta área.

La primera de las dos mesas, moderada por José Manuel Barandiaran, Catedrático Emérito de Física Aplicada (UPV/EHU) y Miembro de la Junta Rectora de la Comisión de Bizkaia de la RSBAP, ha contado con la presencia de Nerea Amenábar, cofundadora y Directora de la firma Home Health Care Ubikare; Aitor Urrutia, doctor en Ciencia Política y de la Administración por la UPV/EHUy y coordinador del espacio BBK Sasoiko para la formación de las personas mayores; y Juan Carlos Santamaría, director de Comunicación de Inithealth (Grupo Init).

“En un contexto en el que empieza a haber más personas mayores que niños, los sistemas públicos de salud no están preparados para afrontar esta nueva realidad”, ha destacado Nerea Aménabar, fundó MUGAT en 2016, pionera asociación sin ánimo de lucro que ha impulsado un nuevo servicio de ayuda a domicilio nocturno, y es también cofundadora del Grupo Ubikare. Las nuevas tecnologías pueden hacer que este objetivo sea más fácil de alcanzar, a partir de la calidad y la profesionalización de los servicios en el hogar, ha añadido.

Por su parte Aitor Urrutia, ha disertado sobre su participación social como un reto de innovación social que requiere un cambio de cultura y para ello “aprender nuevos modelos de participación es un desafío, sobre todo cuando se abandona el periodo laboral y se entra en la etapa de jubilación”.

En cuanto a la relación de la tecnología y salud para personas mayores, Juan Carlos Santamaría, que también es embajador adjunto de Aging 2.0 Bilbao, ha defendido la necesidad de ponerlas en el centro en todas las fases del desarrollo tecnológico de cualquier solución que implique su bienestar. Así animó a las compañías de seguros a crear nuevos productos enfocados a mayores de 50 o 55 años que vinculen los hábitos de vida saludable con descuentos en la prima o en tarjetas de fidelización. “Las empresas también deberían implantar planes de salud y bienestar que incorporen el uso de tecnología de plataformas eHealth dentro de un modelo de Empresa Saludable”, añadió.

La próxima mesa girará en torno a la Silver Economy y estará moderada por Mikel Badiola, Doctor en Derecho Administrativo y profesor de esta materia en la Universidad de Deusto y miembro de la RSBAP. En ella participarán Alberto Bokos, cofundador de Plataforma50; Matxalen Acasuso, arquitecta, exdecana del Colegio Oficial Vasco-Navarro y miembro de la asociación mYmO; y Karmele Acedo, licenciada en Psicología por Universidad de Deusto.

Solicitan una regulación del uso de los preparados de melatonina en la población infantil

Solicitan una regulación del uso de los preparados de melatonina en la población infantil Docor Comunicación

El grupo de trabajo de Pediatría de la Sociedad Española de Sueño (SES) junto a cuatro de las principales sociedades científicas pediátricas –La Asociación Española de Pediatría (AEP), la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (SEPEAP), la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP)- han unidos sus fuerzas para alzar la voz y manifestar su profunda preocupación por el uso y abuso de los preparados de melatonina en la población infantil, así como por la falta de financiación de estos preparados cuando están comercializados como fármacos para niños con problemas neurológicos.

La libre comercialización de los preparados de melatonina como complemento dietético ha facilitado su adquisición y uso por la población general sin necesidad de indicación ni control médico, aunque el uso de melatoninas comercializadas como complemento dietético puede ser menos segura y menos eficaz”, denuncia el doctor doctor Fernando Martín del Valle, miembro del grupo de trabajo de Pediatría de la SES y neuropediatra del Hospital Universitario Severo Ochoa de Leganés (Madrid), que recuerda que aunque la melatonina presenta un amplio perfil de seguridad, “ésta tiene efectos a múltiples niveles y se desconoce actualmente cuál puede ser el efecto a largo plazo, por lo que su uso debería estar limitado a 4 semanas en niños, y siempre bajo control médico”.

Los expertos en pediatría quieren mostrar también su preocupación por la situación de los pacientes diagnosticados de trastornos del neurodesarrollo. Se estima que hasta un 80% de estos pacientes pueden presentar trastornos del sueño, por lo que el tratamiento de los problemas vinculados con el descanso es una parte “fundamental” del abordaje de los trastornos del neurodesarrollo, lo que incluye medidas de higiene del sueño, psicoeducación, tratamiento conductual y farmacológico, siendo la melatonina la primera elección. “El problema es que la falta de financiación de los preparados farmacológicos de melatonina para estos pacientes hace que el tratamiento pueda ser inasumible para algunas familias”, sostiene Martín del Valle.

En base a estas reivindicaciones, las sociedades científicas han dirigido un escrito a la directora general de Salud Pública, Pilar Aparicio Azcárraga, y al director general de la Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, César Hernández García, solicitando la aplicación de tres medidas que consideran esenciales.

“Por un lado, pedimos la limitación de la libre dispensación de melatonina en formato adaptado a la población infantil. Por otro, la financiación de las melatoninas de liberación prolongada que se comercializan como fármacos cuando éstas se prescriban a niños con trastornos del neurodesarrollo. Y, por último, un aumento de los controles de calidad y composición de los productos con melatonina para la población infantil que garanticen tanto su composición como su biodisponiblidad”, concluye doctor Fernando Martín del Valle.

 

El 5% de los niños vascos presentan algún grado de tartamudez

El 5% de los niños vascos presentan algún grado de tartamudez Docor Comunicación

Cada 22 de octubre se celebra el Día Internacional de la Tartamudez, un trastorno de la comunicación de inicio temprano y que afecta a un 5% de la población pediátrica y a un 2% de la población adulta. Tal y como señala Antonio Clemente, presidente del Colegio de Logopedas del País Vasco, “aunque sus causas no están completamente desveladas, la ciencia ha demostrado que en su origen se encuentran factores tanto biológicos, como psicológicos y sociales, que dan como resultado este problema”.

Definido en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM, por sus siglas en inglés) como ‘Trastorno de la Fluidez de Inicio en la Infancia’, se trata de un trastorno de la comunicación y, “por lo tanto, es competencia del logopeda su evaluación, diagnóstico y tratamiento”.

Según apunta, el logopeda es “el profesional sanitario que centra su trabajo en la investigación, prevención, evaluación, intervención y prevención de los trastornos de la comunicación, el lenguaje oral, el lenguaje escrito (lectura y escritura), el habla, la voz, la audición y las funciones orales asociadas (respiración, masticación y deglución)”.

En el caso de la tartamudez, se trata de un trastorno del ritmo del habla (disfluencia), caracterizado por frecuentes repeticiones o prolongaciones de los sonidos, de las sílabas o de las palabras. Afecta a un mayor número de varones que de mujeres, en una proporción de cuatro varones por cada mujer en la edad adulta. La tartamudez es un trastorno involuntario y cíclico, pudiendo presentarse y desaparecer durante periodos que pueden ser de mayor o menor duración.

Además, los niños y niñas que presentan tics asociados, muletillas o más de tres repeticiones de sonidos o sílabas al tartamudear, muestran una probabilidad mayor de que el cuadro derive en un trastorno crónico de tartamudez. “Aunque el 80% de los menores con disfluencias ven solucionado este problema de manera natural en unos 12 meses, si dura más de seis meses es recomendable visitar a un logopeda”.

“Es el trastorno del habla más frecuente en la infancia y, por ende, el que más preocupa a los padres en general. Los niños que la presentan tienden a alargar suavemente la sílaba inicial, a hablar lentamente, a ‘estirar’ la pronunciación de las palabras, a pronunciarlas por grupos de entre dos y cinco”, explica.

Persistencia del estigma

Aunque es normal que algunos niños, entre los 2 y los 5 años, no tengan una fluidez total en el habla hasta que aprenden a organizar las palabras y las frases, “hemos de tener en cuenta que tanto el niño o niña que sufre el trastorno, como sus compañeros, se dan cuenta de la existencia del mismo, con lo que eso puede suponer, en determinados casos, ya que, todavía hoy, sigue existiendo un importante estigma sobre la tartamudez”.

Logopedas en las escuelas y en los centros de atención temprana

Es importante tener en cuenta que las disfluencias del niño “pueden ser atípicas, por lo que es imprescindible diferenciarlas de las más corrientes para tratarlas lo antes posible. En este sentido, la incorporación de los logopedas en el contexto educativo, desde Educación Infantil hasta Bachillerato, ha demostrado ser de una extraordinaria importancia para esta población. No sólo facilita un diagnóstico diferencial precoz, sino que permite una intervención en el propio contexto educativo del menor y, muy importante, puede proponer planes personalizados de prevención del acoso escolar”.

Las dificultades de comunicación y del lenguaje (y la tartamudez es un trastorno de la comunicación, no del lenguaje) son las demandas más frecuentes en los centros de atención temprana e, incluso así, “la proporción de logopedas es muy baja en comparación con otros profesionales”. “Los niños y niñas de entre 24 y 30 meses de edad con tartamudez se pueden beneficiar de una intervención logopédica temprana como un factor protector, especialmente si los padres están directamente involucrados en el tratamiento”, destaca el presidente del Colegio de Logopedas del País Vasco.

Tal y como destaca la Fundación Española de la Tartamudez, en su Guía para Pediatras, existen investigaciones que apuntan a que los menores de entre 2 y 6 años con tartamudez son conscientes de su dificultad para hablar. En este sentido, a esa edad ya pueden aparecer comportamientos secundarios “de esfuerzo y de evitación, con lo que es totalmente necesario derivar al niño inmediatamente a un profesional especializado en la tartamudez, para proporcionar estrategias y determinar cuál será el mejor tratamiento”.

 

 

 

Al año en España cerca de 50.000 personas nuevas se sienten “congeladas” tras un ictus

Al año en España cerca de 50.000 personas nuevas se sienten “congeladas” tras un ictus Docor Comunicación

Al año en España cerca de 50.000 personas nuevas se sienten “congeladas” por las secuelas físicas del ictus. Aproximadamente 120.000 personas sufren un ictus en España cada año. Tras un ictus, el 40% de quienes lo padece tendrá como secuela algún grado de espasticidad (músculos tensos y rígidos) y requerirá tratamiento de Rehabilitación y Medicina Física.

En este contexto, España suma cada cerca de 50.000 personas nuevas que después de un ictus tienen rígidos o tensos los músculos de los miembros superiores (como manos o muñecas) o inferiores (piernas). Esta consecuencias se llama espasticidad.

Estos datos han sido aportados por la Dra. Carolina De Miguel, presidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), con motivo de la celebración del Día Mundial del ictus el próximo 29 de noviembre.

En este contexto, la máxima representante de los médicos rehabilitadores de España ha subrayado que la especialidad médica de Rehabilitación y Medicina Física tiene como “misión poner en marcha el tratamiento más eficaz para mejorar la discapacidad, y por tanto la calidad de vida de aquellas personas afectadas por un ictus y que han visto alteradas sus funciones motoras y sensitivas, como ocurre con la espasticidad”.

“La espasticidad es un síntoma que refleja un trastorno del sistema nervioso central que provoca resistencia al movimiento en los músculos, provocando dolor y rigidez y que llegar a limitar el movimiento de las articulaciones de las extremidades, como tobillos, rodillas, muñecas y manos”, ha especificado la presidenta de la SERMEF, quién ha afirmado que “sin el tratamiento adecuado de Rehabilitación y Medicina Física, esta rigidez puede influir en la capacidad de caminar, sentarse en una silla, darse la vuelta en la cama o agarrar objetos con la mano”. “También entorpece las actividades de cuidado o aseo personal. Impacta, por tanto, de manera muy clara a la calidad de vida”, ha añadido.

“Los pacientes la describen como una sensación de tirantez expresando esas sensaciones como notar la pierna rígida, no poder abrir la mano o sentirse congelado. Es una de las secuelas más comunes del ictus. Cuando alguien piensa en secuelas por ictus siempre se piensa en esta rigidez muscular que se llama espasticidad. Hay que ponerle nombre”, ha evidenciado la presidenta de la SERMEF.

ABORDAJE DE LAS SECUELAS

La presidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física ha destacado que “el equipo de Rehabilitación necesario para atender adecuadamente la espasticidad debe estar formado por un médico especialista en Medicina Física y Rehabilitación que coordine un grupo multidisciplinario de profesionales expertos (fisioterapeuta, neurólogo, terapeuta ocupacional, logopeda y neuropsicólogo) y que trabaje, además, conjuntamente para conseguir los objetivos previamente identificados en colaboración con el paciente y su familia”.

 “La rehabilitación tiene como meta la integración en el entorno, social, laboral y familiar de los pacientes que necesitan de un proceso de rehabilitación, y en el caso del daño cerebral por ictus, el objetivo es que las personas sean lo más independientes posibles y tengan el mayor nivel de funcionalidad posible, dentro de las limitaciones que produce la lesión”, ha hecho hincapié la experta.

Por todo ello, “debemos insistir en que, tras haber pasado la fase aguda del ictus en la que puede estar en riesgo la vida, una vez estabilizado, el paciente debe acudir al médico rehabilitador para que valore las posibles secuelas y establezca un tratamiento. Muchas personas dan por hecho que tienen que vivir con esas limitaciones por vida cuando no es así, y no acuden a consulta o dejan pasar sus tratamientos. Existen tratamientos específicos para que mejoren su calidad de vida, pero se necesita la implicación del paciente y su entorno”.

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