Cómo evitar lesiones en verano sin concentrar en vacaciones el deporte de todo un año

Cómo evitar lesiones en verano sin concentrar en vacaciones el deporte de todo un año

Cómo evitar lesiones en verano sin concentrar en vacaciones el deporte de todo un año 1359 903 Docor Comunicación

En vacaciones no se puede concentrar en dos semanas todo el deporte que no se ha practicado durante el resto del año. En verano es habitual pasar del sedentarismo a caminar más, practicar deportes, mover bultos, cargar maletas o llevar a niños cansados. El cuerpo no entiende de vacaciones, sino de cargas, y las lesiones suelen aparecer cuando le exigimos en pocos días un esfuerzo para el que no se ha preparado durante meses.

Los médicos rehabilitadores observamos cada verano un cambio en el perfil de los pacientes remitidos desde Atención Primaria y Urgencias: disminuyen las patologías derivadas de la actividad laboral y aumentan las relacionadas con el ocio, el deporte ocasional y los desplazamientos.

Estas afirmaciones han sido realizadas por la Dra. Sara Laxe García, médica rehabilitadora y directora del Comité Científico de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), con motivo del verano y del habitual incremento de la actividad física y deportiva durante las vacaciones.

En este contexto, la especialista subraya que “el verano y el tiempo libre pueden ser una buena oportunidad para comenzar una rutina de ejercicio o iniciarse en algún deporte, siempre de forma progresiva y con la intención de mantener el hábito durante el resto del año”.

De esta forma, la Dra. Laxe anima “a aprovechar esta época para mantenerse activo, pero recuerda que, cuando no se está acostumbrado a realizar actividad física, es importante empezar con una intensidad moderada, calentar previamente, utilizar el material y el calzado adecuados, hidratarse, evitar las horas de más calor, buscar zonas de sombra y respetar los tiempos de descanso”. “Estas precauciones permiten reducir el riesgo de sobrecargas y lesiones. En caso de dudas sobre cómo empezar o adaptar el ejercicio a la condición física de cada persona, recomienda consultar con un profesional”, señala.

Las situaciones más habituales que pueden provocar lesiones

La médica rehabilitadora enumera algunas de las situaciones más habituales que pueden provocar molestias y lesiones durante el verano: jugar a las palas sin entrenamiento, correr por la arena, caminar durante horas, hacer turismo con un calzado inadecuado como chanclas, cargar mal las maletas, pasar del sedentarismo a practicar deportes poco habituales o adoptar malas posturas durante viajes largos. A ello se suman factores como los colchones distintos o el uso continuado del aire acondicionado, que pueden favorecer dolores cervicales y de espalda. “El cuerpo no entiende de vacaciones, sino de cargas. El problema suele aparecer cuando le pedimos en dos días lo que no hemos preparado durante varios meses”, advierte la Dra. Laxe.

Palas y arena: el riesgo de forzar sin entrenamiento

La Dra. Sara Laxe explica que “jugar a las palas exige a hombros, codos y muñecas, mientras tobillos y rodillas sufren los cambios sobre un terreno inestable”. El problema, advierte, “es querer jugar una final después de meses sin entrenar. Por ello, recomienda movilidad, intensidad moderada, descansos, hidratación y parar si aumenta el dolor o cambia la marcha”. También recuerda que correr por la orilla no equivale a hacerlo en firme:” la arena hunde el pie, exige más a pie, tobillo y pierna y su inclinación reparte peor la carga. Aconseja comenzar con poca distancia y velocidad, progresar y extremar la precaución ante dolor plantar, inestabilidad o lesión reciente”.

Maletas, colchones, chanclas y aire acondicionado

Si una maleta pesa demasiado, la especialista aconseja repartir el contenido o pedir ayuda. Para levantarla, recomienda acercarla al cuerpo, utilizar ambas manos, flexionar caderas y rodillas, impulsarse con las piernas y evitar giros. La Dra. Laxe aclara que “no todo dolor al despertar se debe al colchón: también influyen los viajes, las cargas, las caminatas y los cambios de cama, horarios o actividad. Si está deformado, puede pedirse otro y ajustar la almohada, colocándola entre las rodillas o debajo al dormir boca arriba. Dormir mal aumenta el dolor y la rigidez”. También aconseja evitar el aire directo sobre el cuello y las temperaturas incómodas.

Además, la médica rehabilitadora señala que “las chanclas no son malas, pero utilizarlas durante horas altera la marcha y puede favorecer molestias y fascitis plantar. Para hacer turismo recomienda calzado cómodo y sujeto. Caminar descalzo por la arena tampoco mejora necesariamente la circulación y puede agravar la fascitis”.

¿Qué hacer ante un calambre o posible lesión?

Ante calambres, la especialista de SERMEF aconseja parar, estirar, descansar, refrescarse e hidratarse. En una torcedura hinchada, recomienda proteger la zona, reducir la actividad y aplicar frío breve envuelto en tela, mientras que calor puede aliviar contracturas sin golpe ni inflamación reciente. “La prevención”, concluye, “no consiste en quedarse quieto, sino en progresar y atender al cansancio o al dolor”.

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