El suelo pélvico y los siete errores que más lo perjudican durante el verano según los médicos rehabilitadores

El suelo pélvico y los siete errores que más lo perjudican durante el verano según los médicos rehabilitadores

El suelo pélvico y los siete errores que más lo perjudican durante el verano según los médicos rehabilitadores 1359 903 Docor Comunicación

Los médicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación advierten de que hábitos frecuentes durante el verano, como beber menos agua por miedo a ir al baño, viajar sin planificar los síntomas urinarios, pasar demasiadas horas sentado, permanecer con el bañador mojado o abandonar los ejercicios de suelo pélvico, pueden tener un impacto negativo sobre la salud del suelo pélvico y agravar síntomas como urgencia urinaria, incontinencia, estreñimiento o infecciones urinarias.

Aunque las vacaciones se asocian con descanso y bienestar, los cambios de rutinas, viajes, comidas fuera de casa y más ocio pueden tener impacto negativo, especialmente en personas con vejiga hiperactiva, incontinencia urinaria, prolapsos o trastornos de la defecación.

Estas explicaciones han sido aportadas por la Dra. Soraya Hijazi Vega, miembro de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) y especialista en Rehabilitación en suelo pélvico, con motivo del verano y del periodo de vacaciones. La SERMEF es la sociedad científica que agrupa a los médicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación de España. Estos médicos especialistas, que son expertos en el diagnóstico y tratamiento integral de las disfunciones del suelo pélvico, recuerdan que pequeños cambios en los hábitos diarios pueden prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida durante los meses de verano.

Primer error: beber menos agua por miedo a tener que ir al baño

 En este sentido, la Dra. Hijazi identifica siete errores frecuentes. El primero es beber menos agua por miedo a tener que ir al baño. Muchas personas con vejiga hiperactiva o incontinencia urinaria reducen líquidos cuando viajan o pasan muchas horas fuera de casa. Es contraproducente: una hidratación insuficiente concentra la orina, puede aumentar la irritación vesical y contribuye al estreñimiento. Los especialistas recomiendan mantener una hidratación adecuada y limitar solo el exceso de líquidos antes del descanso nocturno cuando existan nicturia o despertares frecuentes.

Segundo error: viajar sin planificar los síntomas urinarios

El segundo error es viajar sin planificar los síntomas urinarios. Los desplazamientos largos preocupan a pacientes con vejiga hiperactiva por la urgencia urinaria o la necesidad frecuente de ir al baño. Antes de viajar, especialmente si los síntomas no están bien controlados, es recomendable consultar con el médico y, si procede, revisar el tratamiento. Existen opciones terapéuticas eficaces que permiten controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida; la prescripción debe individualizarse. También conviene planificar el trayecto: en autobús, confirmar aseos o paradas; en algunos casos, el tren puede ser una alternativa más cómoda.

Tercer error: pasar demasiadas horas sentado

El tercero es pasar demasiadas horas sentado. Los largos trayectos en coche, tren o avión, junto con el descanso prolongado, reducen la actividad física, empeoran el tránsito intestinal y pueden agravar síntomas relacionados con el suelo pélvico. Los expertos recomiendan levantarse periódicamente, caminar siempre que sea posible y mantenerse activo.

Cuarto error: descuidar la alimentación y favorecer el estreñimiento

El cuarto es descuidar la alimentación y favorecer el estreñimiento. Comidas copiosas, horarios irregulares y menor consumo de frutas, verduras y alimentos ricos en fibra son habituales en vacaciones. El estreñimiento aumenta la presión sobre el suelo pélvico y puede empeorar síntomas urinarios, prolapsos o trastornos defecatorios. Para prevenirlo, se aconsejan líquidos, fibra y evitar periodos prolongados de inactividad física.

Quinto error: permanecer mucho tiempo con el bañador mojado

El quinto es permanecer mucho tiempo con el bañador mojado y descuidar la prevención de las infecciones urinarias. Durante el verano aumentan los factores que pueden favorecer su aparición, especialmente en mujeres y pacientes con antecedentes recurrentes. Permanecer con el bañador húmedo, retrasar la micción al aire libre o reducir la ingesta de líquidos son situaciones frecuentes. Los especialistas recomiendan cambiarse el bañador mojado lo antes posible, hidratarse y evitar aguantar las ganas de orinar de forma repetida. Aunque pueden aparecer todo el año, los cambios propios de las vacaciones favorecen más consultas en verano. Ante escozor al orinar, aumento de la frecuencia miccional, urgencia urinaria o dolor suprapúbico, es importante consultar.

Sexto error: descuidar la piel perineal

El sexto es descuidar la piel perineal. El calor, el sudor, la humedad y el roce aumentan el riesgo de irritaciones, especialmente en personas con pérdidas de orina, absorbentes o disfunciones del suelo pélvico. Para proteger la piel, se recomienda higiene adecuada, ropa interior transpirable, evitar prendas ajustadas y favorecer que la piel permanezca seca. En pacientes con incontinencia, es fundamental cambiar absorbentes cuando sea necesario y consultar ante irritación persistente, escozor o lesiones cutáneas. La salud de la piel perineal forma parte del abordaje integral y contribuye al bienestar y la calidad de vida.

Séptimo error: abandonar los ejercicios de suelo pélvico y la actividad física

El séptimo es abandonar los ejercicios de suelo pélvico y la actividad física durante las vacaciones. Muchas personas interrumpen en verano las rutinas del resto del año, aunque las vacaciones pueden ser una oportunidad para incorporar hábitos beneficiosos que después se mantengan.

“La mejor prevención de muchas disfunciones del suelo pélvico no consiste únicamente en fortalecer la musculatura, sino en mantener hábitos saludables que eviten la sobrecarga continua de esta región: controlar el estreñimiento, mantener un peso adecuado, evitar el sedentarismo, cuidar la piel perineal y preservar la salud urinaria”, ha explicado la Dra. Soraya Hijazi Vega.

La especialista ha destacado que dedicar unos minutos al día al entrenamiento del suelo pélvico y de la musculatura abdominal profunda o core puede prevenir problemas futuros y mejorar síntomas existentes. Desde SERMEF recuerdan que la actividad física es fundamental para preservar la salud musculoesquelética y del suelo pélvico. Caminar, nadar, practicar yoga o iniciarse en actividades como el paddle surf son alternativas recomendables porque favorecen el core, ayudan a controlar el peso corporal y generan un impacto reducido sobre las estructuras pélvicas. En determinadas disfunciones puede ser recomendable individualizar deportes de alto impacto.

“Mantener una buena hidratación, evitar el estreñimiento, seguir las recomendaciones médicas, mantenerse activo y practicar de forma rutinaria los ejercicios de suelo pélvico son medidas sencillas que pueden tener un gran impacto sobre la calidad de vida. Mi recomendación es aprovechar estas semanas para incorporar hábitos saludables que podamos conservar durante todo el año”, ha concluido la Dra. Soraya Hijazi Vega.

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