Las técnicas de radiología vascular permiten tratar las varices sin anestesia, en menos de una hora y con una tasa de reparación diez veces inferior a la cirugía

Las técnicas de radiología vascular permiten tratar las varices sin anestesia, en menos de una hora y con una tasa de reparación diez veces inferior a la cirugía

Las técnicas de radiología vascular permiten tratar las varices sin anestesia, en menos de una hora y con una tasa de reparación diez veces inferior a la cirugía 1359 903 Docor Comunicación

Se estima que hasta un 30% de la población adulta puede sufrir varices en las piernas. La predisposición genética es la principal causa de riesgo, aunque ser mujer, los embarazos, los cambios hormonales, el sobrepeso, el sedentarismo o pasar demasiado tiempo sentado también pueden favorecer la aparición de varices.

“En las piernas no hay un corazón que bombee la sangre de vuelta hacia arriba. Las venas tienen unas válvulas que permiten que la sangre suba hacia arriba e impiden que refluya de vuelta hacia abajo. Cuando estas válvulas no cierran bien, la gravedad empuja la sangre hacia abajo y aumenta la presión venosa lo que con el tiempo desencadena que aparezcan las varices”, explica el doctor Ramón Saiz, radiólogo vascular e intervencionista del Hospital Universitario Son Llàtzer de Palma de Mallorca.

Sintomatología y complicaciones asociadas a las varices

Las varices pueden provocar diferentes síntomas entre las personas afectadas como la pesadez de piernas, el dolor, la sensación de cansancio, la hinchazón o edema (sobre todo al final del día), los calambres nocturnos, el picor y sequedad cutánea y los cambios de coloración en la piel. “En casos más avanzados de varices pueden aparecer úlceras, incluso episodios de trombosis superficial o episodios de hemorragia por heridas en la variz”, señala Saiz.

Como apunta el miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI), las varices “no son únicamente un problema estético, sino que son la manifestación visible de una enfermedad venosa subyacente: la insuficiencia venosa crónica”. Por ello, añade, “es recomendable” tratar las varices antes de que aparezcan complicaciones como cambios en la piel, sangrados, trombosis o úlceras; y, por supuesto, cuando el componente estético afecta a la calidad de vida del paciente: “No hace falta esperar a que las varices empeoren. Cuanto antes las tratemos, más fácil suele ser solucionar el problema y prevenir futuras complicaciones”.

Avances de la radiología vascular en el tratamiento de las varices

Hasta hace relativamente poco, el tratamiento principal para las varices era la cirugía, en la que se extraía la vena dañada mediante incisiones y con el paciente bajo anestesia general o troncular, con un postoperatorio incómodo y baja médica. Sin embargo, explica Ramón Saiz, en la actualidad existen tratamientos de radiología vascular e intervencionista “mucho menos invasivos” para las varices como el láser endovenoso, la radiofrecuencia y el adhesivo médico (cianoacrilato), para las venas más profundas, la esclerosis con espuma para las varices; y la esclerosis líquida y la crioesclerosis para las venas más pequeñas.

“Estos tratamientos para varices tienen varias ventajas respecto a la cirugía, ya que se pueden hacer en consulta, sin anestesia, en menos de una hora, y permiten la reincorporación inmediata del paciente a su vida diaria, sin ningún tipo de baja médica. Además, tienen una tasa de recidiva de las varices casi diez veces menor que la cirugía”, argumenta el portavoz de la SERVEI.

Estudio y abordaje personalizado

El experto recuerda, no obstante, que “no existe un tratamiento único” para las varices de todos los pacientes, sino que cada persona necesita un abordaje personalizado, al que se llega a través de un estudio detallado mediante ecografía Doppler, que permite a los radiólogos vasculares identificar qué venas presentan insuficiencia y así decidir el tratamiento de varices más adecuado para cada caso. “Nuestra amplia experiencia en el tratamiento endovascular de enfermedades arteriales y venosas en distintos territorios del organismo nos aporta una visión integral de la patología vascular, así como un profundo conocimiento de las técnicas endovasculares, permitiéndonos ofrecer tratamientos eficaces, seguros y adaptados a las necesidades de cada paciente con varices”, concluye Saiz.

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