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Una de cada cuatro adolescentes tiene un estado de ánimo bajo, el doble que los chicos

Una de cada cuatro adolescentes tiene un estado de ánimo bajo, el doble que los chicos 1359 903 Docor Comunicación

Un 18,6 % de las personas adolescentes aseguran tener un estado anímico bajo, según una investigación del grupo interuniversitario Epi4Health, participado por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), el campus Manresa de la Universidad de Vic-Universidad Central de Cataluña (UVic-UCC) y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Basándose en los datos del proyecto liderado desde UManresa, DESKcohort, que estudia la salud y los comportamientos que tienen relación con estos en miles de adolescentes escolarizados en la Cataluña central, los investigadores han determinado que la prevalencia de un estado anímico bajo tiene un claro componente de desigualdad: afecta a un 11,6 % de los chicos y un 25,1 % de las chicas.

La investigación, publicada en abierto en la revista Journal of Affective Disorders, la ha liderado Helena González-Casals, docente de UManresa, investigadora de la UVic-UCC y doctoranda de la UOC del programa Salud y Psicología bajo la dirección de Marina Bosque, investigadora principal del grupo Epi4health de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, vinculado al eHealth Center, y de Albert Espelt de la UAB.

“Hemos constatado la existencia de desigualdades de género en salud mental entre los adolescentes, con un estado de ánimo bajo 2,2 veces más frecuente entre las chicas que entre los chicos, y el 36 % de esta diferencia se explica por los determinantes sociales y los comportamientos relacionados con la salud“, explica la doctora Marina Bosque.

La investigación se ha hecho a partir de los datos del proyecto DESKcohort, que tiene como base una encuesta sobre comportamientos de salud que se repite cada dos años en los institutos públicos y privados de la Cataluña central. El programa empezó el curso 2019-2020 y recopiló datos de 6.428 adolescentes de entre 12 y 18 años.

¿Cómo se explica la diferencia?

Estas diferencias entre géneros se explican principalmente por factores contextuales que también se relacionan con el estado de ánimo. Tiene un papel muy importante en ello la violencia sexual que sufren las chicas, pero también afecta el hecho de que las adolescentes dedican menos tiempo a hacer actividad física que los chicos (el 57 % no cumple con los requisitos mínimos establecidos por la OMS). Además, ser inmigrante, hacer dieta y fumar tabaco diariamente también se asoció con un estado de ánimo bajo únicamente en las chicas, mientras que el consumo de riesgo de alcohol solo se asoció en los chicos.

En cuanto a las variables sociales de exposición, se observó una mayor prevalencia de estado de ánimo bajo tanto en chicos como en chicas con una situación socioeconómica desfavorecida. Tener notas más bajas, abusar del teléfono móvil o sufrir bullying son otros factores asociados que no parecen tener diferencias de género. En el polo opuesto, la mayor parte de la diferencia entre géneros en la prevalencia del estado de ánimo bajo se debe al hecho de haber sufrido violencia sexual.

Útil para prevenir

Según las autoras, estos resultados pueden ser útiles para hacer un trabajo preventivo y detectar malestares y sintomatología antes de que se produzca un empeoramiento o cronificación y se pase de un estado de ánimo bajo a trastornos más severos, como podrían ser la ansiedad o la depresión.

“Ahora podemos conocer la situación actual sobre la salud mental del colectivo adolescente y ver qué factores se relacionan con ello, y esto nos permite pensar y desarrollar acciones preventivas dirigidas a mejorar la salud mental de este colectivo que sean mucho más completas y que tengan un impacto mayor”, señala Helena González-Casals.

Las investigadoras defienden que, debido a las características del territorio, la muestra tiene mucha variabilidad, puesto que participan adolescentes de ciudades como Manresa o Igualada, pero también de pueblos más pequeños. “Por lo tanto, nos podemos hacer una idea aproximada de lo que pasa en otras poblaciones y extrapolar los resultados de este estudio al resto de la población adolescente catalana“, apunta González-Casals, advirtiendo que en grandes ciudades como Barcelona, donde hay grandes diferencias entre barrios y niveles socioeconómicos, este comportamiento puede ser diferente.

La investigación continúa

Los datos para esta investigación se recogieron durante el curso académico 2019-2020, hasta que el confinamiento por la COVID-19 obligó a interrumpir el trabajo de campo. Dado que la pandemia parece haber influido de manera clara en la salud mental de las personas adolescentes, actualmente el equipo de Epi4Health está analizando los datos de la segunda ola del proyecto DESKcohort (recogidas durante el curso 2021-2022), para explorar con detalle qué cambios se han producido en la salud mental de este colectivo a raíz de la pandemia. Además, también se quiere valorar si el entorno urbano o rural influye en ello, con el fin de perfilar acciones específicas o intervenciones preventivas todavía más precisas.

Este proyecto de investigación con participación de la UOC favorece los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), concretamente el 3, sobre salud y bienestar, y el 5, sobre igualdad de género.

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Consejos para cuidar la boca en verano, que es cuando aumentan los patógenos por el cambio de hábitos

Consejos para cuidar la boca en verano, que es cuando aumentan los patógenos por el cambio de hábitos 1359 903 Docor Comunicación

Si se prepara el cuerpo para el verano, donde la ‘operación bikini’ se ha convertido en todo un clásico, ¿cómo dejar de lado tu salud y estética bucal? Con la llegada de las fechas estivales se relajan, e incluso abandonan temporalmente, algunos hábitos saludables y, entre ellos, el correcto seguimiento de medidas básicas de higiene bucodental. No solo es desaconsejable esta práctica, sino que durante el verano se hace aún más necesaria.

Y es que en verano se suele producir un aumento de las bacterias patógenas en la boca debido al cambio de hábitos diarios. La relajación en la higiene oral, el aumento del consumo de azúcar y el alcohol y son factores que incrementan el riesgo de sufrir patologías bucodentales en verano. Por eso, desde la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) no sólo se recuerda la importancia de mantener estas rutinas saludables, sino que también se apuntan una decena de recomendaciones básicas para mantener los dientes brillantes y sanos durante la temporada de verano:

  1. Mantén la hidratación. Beber mucha agua no sólo te mantiene hidratado en los días calurosos de verano, sino que también ayuda a mantener tu boca húmeda y reduce el riesgo de sequedad bucal, lo que puede conducir a la caries dental
  2. Usa protector solar labial. Protege tus labios del sol aplicando un bálsamo labial con factor de protección solar (FPS). La piel de los labios es muy sensible y puede quemarse fácilmente
  3. Cepilla y utiliza hilo dental regularmente. No importa lo ocupado que estés durante el verano, no olvides tu rutina de higiene oral. Cepilla tus dientes al menos dos veces al día y utiliza hilo dental una vez al día, así como emplea colutorios para completar el cuidado de la boca. Es posible que no puedas cepillarte después de cada comida durante tus vacaciones, pero lo que siempre debes hacer es cepillarte los dientes por la noche, antes de irte a dormir y también después del desayuno.
  4. Reduce el consumo de bebidas azucaradas (y alcohol).Los refrescos, los zumos de frutas y los cócteles de verano pueden ser refrescantes, pero también están llenos de azúcar, lo que puede aumentar el riesgo de caries dental…Y, sin duda, el consumo de alcohol supone una importante amenaza para la estética y salud de los dientes, así como una causa frecuente de mal aliento
  5. Protege tus dientes en deportes acuáticos. Si participas en deportes acuáticos, considera el uso de un protector bucal para proteger tus dientes de posibles golpes o daños
  6. No uses tus dientes como herramientas. Puede ser tentador abrir una botella de refresco o una bolsa de aperitivos con los dientes, pero esto puede causar daños y fracturas dentales…De hecho, es una de las principales causas de visitas urgentes al odontólogo en fechas estivales
  7. Limita los aperitivos. El verano puede traer un horario irregular y más tentaciones de ‘picar’ entre comidas. Trata de limitar estos aperitivos y elige opciones más saludables cuando puedas
  8. Visita al dentista. Aprovecha el tiempo libre que te da el verano para hacer tu visita periódica al dentista. La limpieza profesional y el examen bucodental pueden ayudar a mantener tus dientes sanos y detectar de forma precoz cualquier problema
  9. Mantén una dieta equilibrada. La fruta fresca y las verduras no sólo son excelentes para tu salud general, sino que también son buenas para tus dientes. Evita los alimentos pegajosos y azucarados que pueden quedarse en tus dientes
  10. No te olvides de la higiene lingual. La lengua puede albergar bacterias que causan mal aliento y otros problemas bucales. Cepíllala o usa un limpiador de lengua
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Es posible detectar de forma precoz alteraciones en el neurodesarrollo de bebés

Es posible detectar de forma precoz alteraciones en el neurodesarrollo de bebés 1359 903 Docor Comunicación

La última evidencia demuestra que los nuevos abordajes de la Medicina Física y Rehabilitación, que combinan varios procedimientos y herramientas, permitirán detectar de forma precoz alteraciones en el neurodesarrollo de bebés menores de cinco meses. En el marco del 61.º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) que sea celebrado en Santander recientemente, tres especialistas han ahondado en estos resultados clave para actuar cuanto antes frente a posibles trastornos del movimiento, aprendizaje, etc.

Detectar y tratar las alteraciones en el neurodesarrollo durante los primeros meses y años de vida cuenta con grandes ventajas. En esta etapa de la vida, el cerebro se encuentra en una fase de desarrollo y mayor plasticidad y, por ello, se incrementan las probabilidades de corregir o mitigar las posibles secuelas antes de que se vuelvan más severas o crónicas.

En la actualidad, las herramientas que cuentan con mayor evidencia a la hora de detectar de forma temprana estas posibles alteraciones, tal y como ha señalado la médica rehabilitadora del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Belén Maza, son “la valoración de los movimientos generales (GM), la escala de evaluación neurológica estandarizada Hammersmith Infant Neurological Examination (HINE), y la resonancia magnética”. Las dos primeras opciones dependen de forma directa de la valoración que los especialistas de Medicina Física y Rehabilitación llevan a cabo en su consulta.

Los métodos de detección

Los movimientos generales, repertorio de movimientos espontáneos presentes desde la vida fetal hasta los seis meses, han demostrado una fiabilidad y sensibilidad del 98% a la hora determinar el retraso motor o cognitivo y del 100% en el riesgo de parálisis cerebral.

“Los GM normales de los niños son fluidos y elegantes y crean una impresión de complejidad y variabilidad. Sin embargo, en un bebé con el sistema nervioso deteriorado pierden estas características. Identificar esta pérdida, con patrones específicos, es crucial para reconocer de forma precoz a los niños de alto riesgo y planificar una intervención precoz que cuente con terapias óptimas”, ha explicado la especialista en Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario Virgen Macarena, Belén Romero.

Así, tal y como ha indicado Romero, “la evaluación de GM de Prechtl (en pretérminos, a término y del tercer al quinto mes), incluida la Motor Optimality Score (MOS), identifica patrones patológicos de los MG, proporcionan información sobre el neurodesarrollo posterior y diferencian con precisión entre los bebés con desarrollo adecuado y aquellos con mayor riesgo de retraso motor o cognitivo”.

Una vez se ha identificado el riesgo, los profesionales pueden comenzar su trabajo para tratar de reducir las posibles secuelas derivadas de la alteración. En este punto, la especialista del Hospital Vall d’Hebron, Mar Meléndez, ha destacado que, “en los últimos años, la intervención precoz de estos pacientes ha experimentado un cambio significativo en base a los nuevos conocimientos sobre la neuroplasticidad cerebral”.

El trabajo que desarrollan los pequeños y genera cambios en su cerebro consiste en un conjunto de acciones que realizan por sus propios medios, motivado por juguetes y actividades (enriquecimiento del entorno), que realizan en si propio hogar con la supervisión de su familiar. De esta forma, se generan actividades estimulantes en el ambiente habitual del niño y que se pueden repetir hasta conseguir objetivos funcionales”, ha explicado Meléndez.

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Casi 1 de cada 3 pacientes con hipertensión presenta también apnea obstructiva del sueño

Casi 1 de cada 3 pacientes con hipertensión presenta también apnea obstructiva del sueño 1359 903 Docor Comunicación

Según un estudio publicado en la Revista Española de Cardiología, se estima que el 42,6% de la población española mayor de 18 años es hipertensa, siendo la incidencia de esta patología cardiovascular muy superior en el caso de los varones (49,9%) que de las mujeres (37,1%). La presencia de hipertensión arterial (HTA) coexiste en muchas ocasiones con la presencia de un trastorno del sueño, la apnea obstructiva del sueño (AOS), caracterizado por la presencia de pausas frecuentes en la respiración (apneas) inducidas por el sueño. No en vano, se calcula que más del 30% de los pacientes con hipertensión arterial presentan AOS, un porcentaje que se dispara hasta el 70% en aquellos pacientes con HTA resistente.

“La apnea obstructiva del sueño produce dos consecuencias inmediatas en los pacientes que la padecen: Por un lado, una falta de oxigenación por la interrupción de la respiración (hipoxia intermitente). Por otro, un incremento del esfuerzo ventilatorio para vencer a la obstrucción de las vías respiratorias, lo que produce cambios en la presión intratorácica que también son negativos para el corazón. Estos dos factores parecen tener una relación fundamental con el desarrollo de la hipertensión”, explica la doctora Mercè Mayos, jefa clínica de la Unidad del Sueño y de Función Pulmonar del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona y vocal de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (FESMES).

La hipertensión es un factor de riesgo “importantísimo” para el desarrollo de otras enfermedades cardiovasculares como la insuficiencia cardiaca, el infarto o el ictus, por lo que el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño es “fundamental”, explica la experta, que señala que el tratamiento de los pacientes con CPAP “reduce la presión arterial y, por tanto, mejora el control de la hipertensión”. Este efecto, según añade la doctora Mercè Mayos, es especialmente notable en los pacientes con hipertensión resistente refractaria y en los pacientes non-dipper, aquellos en los que no se produce un descenso de la presión arterial durante la noche con respecto al día: “En esos pacientes es donde se observa el mayor efecto de la CPAP”.

Apnea Obstructiva del Sueño e ictus: otra estrecha relación

La hipertensión no es la única enfermedad cardiovascular relacionada con la apnea obstructiva del sueño. No en vano, se estima que la AOS incrementa entre dos y tres veces el riesgo de sufrir un ictus y que empeora el pronóstico y la recuperación funcional de los pacientes tras un accidente cerebrovascular.

En ese sentido, la doctora Mercè Mayos ha participado en un estudio que se publicará próximamente en la revista científica Sleep en el que, mediante una nueva técnica de espectografía, los investigadores han analizado las alteraciones hemodinámicas cerebrales que se producen durante los episodios de apnea. “Hemos visto que aquellos pacientes con apnea grave, en el momento en el que realizan la apnea presentan unos cambios a nivel de la microcirculación y de hemodinámica cerebral. Hemos observado una caída del 20% del flujo cerebral, una hipoxia intermitente a nivel cerebral que, igual que ocurre en el caso de la hipertensión, también podría relacionarse con el riesgo de ictus”, explica la vocal de FESMES, que añade por último que estudios recientes apuntan que el tratamiento con CPAP disminuye también la incidencia de nuevos episodios de enfermedad cerebrovascular en los pacientes con apnea del sueño y antecedentes de ictus.

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Una de cada tres personas con trastorno bipolar también sufre una adicción a sustancias

Una de cada tres personas con trastorno bipolar también sufre una adicción a sustancias 1359 903 Docor Comunicación

Recientemente se ha celebrado el Día Mundial del Trastorno Bipolar, un trastorno mental grave que se estima que sufre el 2% de la población española, es decir, más de un millón de ciudadanos. Caracterizado por la alternancia de episodios depresivos y de episodios de manía o euforia, el trastorno bipolar tiene habitualmente su inicio durante la juventud, con picos de inicio importantes alrededor de los 18 y de los 25 años.

“Hablamos de gente joven que tiene una enfermedad que se puede complicar bastante con el consumo de sustancias y el desarrollo de la patología dual”, explica la doctora Ana González Pinto, jefe de Servicio del Psiquiatría del Hospital Universitario de Álava y miembro de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), que señala que alrededor de un tercio de las personas diagnosticadas de trastorno bipolar presentan también un trastorno por uso de sustancias, fundamentalmente relacionados con el consumo de tabaco, de alcohol y de cannabis. “El consumo problemático de sustancias puede aparecer como consecuencia del trastorno bipolar; pero otras veces ese consumo puede ser uno de los factores que desencadenan el trastorno bipolar, sobre todo en personas que tienen vulnerabilidad genética”, añade.

Según explica la experta, el consumo de sustancias está más ligado a las fases de euforia, en las que es más habitual que los pacientes puedan llevar a cabo acciones que pongan en riesgo su vida (entre ellas, el consumo de sustancias). “Hemos comprobado que, aunque el consumo se produce en las dos fases del trastorno bipolar, es más común en las fases de euforia. Sin embargo, en los momentos de depresión es más difícil abordar las adicciones, ya que la depresión precisamente se caracteriza por una menor energía y por una menor voluntad, lo que hace más difícil el abandono del consumo por parte de los pacientes. Al final, como los síntomas depresivos son más frecuentes y cuesta más abandonar el consumo, también es más habitual ver con más frecuencia a personas con síntomas depresivos y adicción a sustancias”, argumenta.

El problema, según la doctora Ana González Pinto, es que el trastorno por uso de sustancias empeora “siempre” el pronóstico del trastorno mental. “Siempre que se consumen sustancias, el trastorno aumenta de gravedad porque se incrementa la dificultad en el tratamiento, los fármacos tienen menos eficacia, hay más dificultad para tener una constancia en el tratamiento y, por tanto, la mejoría va a ser más lenta”, sostiene la portavoz de la SEPD, que destaca que estos pacientes necesitan una mayor atención, una mayor intensidad de tratamientos y un abordaje dual de su adicción y su trastorno mental.

“Muchas veces los pacientes con patología dual se ven obligados a acudir a distintos dispositivos sanitarios (salud mental y adicciones) para tratar esta condición clínica, cuando realmente el tratamiento debería ser integral e integrado, como ha puesto en evidencia numerosas investigaciones recientes”, sostiene la psiquiatra, que añade que esta falta de integración lleva a muchos pacientes a encontrarse ante dos puertas diferentes de entrada al sistema sanitario, una situación que genera un importante aumento de la morbimortalidad y de sufrimiento para los pacientes y sus familias.

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Los reservorios subcutáneos ofrecen un mejor perfil de seguridad a los pacientes oncológicos con tratamientos prolongados

Los reservorios subcutáneos ofrecen un mejor perfil de seguridad a los pacientes oncológicos con tratamientos prolongados 630 470 Docor Comunicación

Las personas con cáncer suelen recibir tratamiento a través de una vena, lo que se conoce como tratamiento intravenoso. Este tipo de tratamiento presenta algunas complicaciones comunes para los pacientes, como molestias o dolor por los pinchazos reiterativos en una misma zona, la inflamación de las venas (flebitis) por el efecto de los fármacos o el endurecimiento de las paredes o la obliteración de las venas debido a la suma de daño por punción, inflamación y trombosis. En ese contexto, los accesos vasculares centrales (la instauración de catéteres en las venas de mayor calibre) permiten garantizar un acceso a la circulación del paciente en cualquier momento, sin la necesidad de repetir punciones en los brazos. Estos accesos constituyen desde hace tiempo un procedimiento común en la práctica médica hospitalaria, y más concretamente en el manejo multidisciplinar del paciente oncológico.

“Poseer un acceso funcional, seguro, cómodo, estable y durable a una vena de buen calibre es una parte primordial para un altísimo porcentaje de pacientes que van a recibir tratamiento con quimioterapia, o que necesitan transfusiones o en pacientes con infecciones, que requieren largos tratamientos con antibiótico, ya que además también permiten la obtención de muestras de sangre o la administración de contraste”, explica el doctor Andrés Madrid Vallenilla, radiólogo vascular e intervencionista del Hospital Universitario Infanta Sofía (San Sebastián de los Reyes, Madrid) y miembro de la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI).

La instauración de estos accesos vasculares, explica el doctor, constituye una importante parte de la actividad diaria de un radiólogo intervencionista, ya que es este especialista médico el que conoce “todos los fundamentos” que permiten la elección del mejor catéter para cada paciente: “El radiólogo vascular e intervencionista tiene la capacidad y dispone de las técnicas de imagen y funcionales para valorar a cada paciente, sus venas, su anatomía y garantizar, además, los más altos estándares de calidad y seguridad para su implantación, para así mantener una baja tasa de complicaciones derivadas de su colocación, existencia y uso”.

Concretamente, según los últimos datos aportados por los radiólogos intervencionistas que participaron en el registro de la SERVEI, en el período 2018-2019 los RVI realizaron 53.760 intervenciones para pacientes con necesidad de un acceso venoso.

Múltiples ventajas para el paciente oncológico

Señala el doctor Andrés Madrid Vallenilla que los accesos vasculares producen “una gran mejora de la calidad de vida” de los pacientes, ya que éstos se ahorran punciones en los brazos, la necesidad de permanecer con el brazo inmovilizado mientras se recibe un tratamiento e, incluso, tienen la posibilidad de evitar el ingreso hospitalario para recibir algunos tratamientos que, con un catéter, pueden recibirse en casa.

En ese sentido, el experto destaca el papel de los reservorios subcutáneos, un tipo de acceso vascular que presenta una gran ventaja: la posibilidad de quedar completamente oculto bajo la piel. “Cuando no se usa, se puede hacer vida completamente normal, como meterse en una piscina, bañarse en el mar o practicar casi cualquier deporte”, explica Madrid Vallenilla, que destaca que diversos estudios recientes han demostrado que estos reservorios, además de ser más cómodos de llevar y de requerir menores trabajos para su mantenimiento y cuidados, “son más coste-efectivos y presentan el mejor perfil de seguridad”.

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Entre el 50 y 80% niños con autismo tienen problemas de sueño

Entre el 50 y 80% niños con autismo tienen problemas de sueño 1359 903 Docor Comunicación

El 2 de abril se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, un conjunto de afecciones neurológicas y de desarrollo que a menudo empiezan a manifestarse durante la primera infancia y que según estudios internacionales podrían afectar a en torno al uno por ciento de la población. Aunque existe una amplia variabilidad de manifestaciones en función de la gravedad del trastorno, entre los síntomas más conocidos del Trastorno del Espectro Autista (TEA) se encontrarían los problemas con la comunicación y las interacciones sociales, así como las conductas o intereses restrictivos o repetitivos. También otras alternaciones más desconocidas y, sin embargo, generalizadas, como los problemas con el sueño.

“Se estima que entre un 50% y un 80% de los niños y las niñas con autismo tienen problemas de sueño, sobre todo para iniciar y para mantener el sueño, un porcentaje muy superior respecto al que presentan los niños con desarrollo neurotípico, que es del 30%”, explica el doctor Óscar Sans, coordinador del grupo de trabajo de Pediatría de la Sociedad Española de Sueño (SES). Más allá de esos porcentajes, Sans destaca que lo “más preocupante” es la evolución de estos trastornos de sueño: mientras en uno de cada dos niños con un desarrollo neurotípico los problemas para conciliar o mantener el sueño pueden desaparecer con el tiempo, sin realizar acciones específicas al respecto, en el caso de los niños con TEA ese porcentaje no llega si quiera al 10%, de ahí que sea “absolutamente vital” abordar estos trastornos del sueño: “Haciéndolo vamos a mejorar el sueño, pero también los síntomas CORE (estereotipias, irritabilidad, falta de comunicación, etc.) durante el día. Es muy importante que estos niños pasen una buena noche, porque eso hará que pasen un mejor el día. Y viceversa. Cuanto mejor pasen el día, mejor pasarán la noche. Y con eso también ganará en calidad de vida la familia”, reflexiona.

La importancia de las rutinas de sueño

Como señala el coordinador del grupo de trabajo de Pediatría de la SES, hay dos razones que explicarían esta relación entre autismo y problemas de sueño. Una de ellas es biológica: “Sabemos que los genes que están encargados de regular los ciclos de sueño y de vigilia están alterados y no funcionan bien en los niños con trastorno del espectro autista. Además, parece ser que el efecto que tiene la melatonina sobre el reloj central de estos niños no es suficiente”, explica Óscar Sans. De ahí que la melatonina, pautada por el pediatra, sea un tratamiento habitual si existen problemas de inicio o de mantenimiento del sueño.

Por otro lado, añade el experto, existe una razón más vinculada a problemas con las rutinas y hábitos de sueño, ya que el hecho de que éstas no sean las adecuadas puede dificultar aún más si cabe la regulación de los ritmos de sueño y vigilia. En ese sentido, aunque Sans recuerda que el autismo abarca un amplio espectro clínico, desde más manifestaciones más leves a más severas, y que por lo tanto la intervención de tipo más conductual debe adaptarse y personalizarse en función del tipo de TEA que presente el menor, el experto ofrece una serie de recomendaciones generales para mejorar el sueño de los niños y niñas con autismo:

1) Es importante mantener unas buenas rutinas durante el día, porque las rutinas de sueño no son una cosa únicamente de por la noche, sino de 24 horas. En ese sentido, hay que intentar comer en horarios regulares (evitando las cenas copiosas) y promover la actividad física, preferiblemente por la mañana y evitando en todo caso la actividad física intensa a últimas horas de la tarde.

2) Reducir la activación lumínica por la tarde-noche, evitando siempre que sea posible el uso de pantallas unas dos horas antes de irnos a dormir. Esto es fundamental, porque se sabe que los niños con TEA tienen una exposición a pantallas superior a la de los niños con un neurodesarrollo típico. Es decir, se exponen mucho más a la luz blanca y azul, que inhibe la secreción de la melatonina. A veces es verdad que esa exposición se debe a que las pantallas les facilitan la comunicación con su entorno; si ese es el caso, lo recomendable es aplicar el filtro de la luz azul que hoy en día tienen todos los dispositivos electrónicos.

3) Dividir la rutina del sueño en dos partes. Una fuera de la habitación, promoviendo una disminución de la actividad, con unas condiciones de luz tenue para facilitar que baje el cortisol y empiece a subir la melatonina. Es una forma de facilitar la relajación para que los niños entiendan que llega el momento de irse a la cama, que sería la segunda parte de la rutina, ya en la habitación, con los padres facilitando el sueño por un periodo de 20-30 minutos máximo.

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Avances en el abordaje de la depresión

Avances en el abordaje de la depresión 1359 903 Docor Comunicación

Narcis-CardonerDr. Narcis Cardoner | Director del Servicio de Psiquiatría del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Ponente del XXXI Curso Nacional de Actualización en Psiquiatría

Nuevos tratamientos farmacológicos que ya disponemos y otros que vendrán, la extensión de la psicoterapia y una mayor dotación de recursos en la asistencia especializada en Psiquiatría son las herramientas que nos ayudarán a abordar los altos índices de casos de depresión.

Según datos de la OMS la pandemia COVID-19 ha aumentado la prevalencia de ansiedad y depresión en el mundo en un 25%. Si tomamos como referencia un número aproximado de 1.000.000 de pacientes con depresión en España, supondría un incremento a entorno 200.000 nuevos casos de depresión mayor; si hablamos de síndromes depresivos, llegaría hasta 400.000 nuevos casos.

La depresión se caracteriza por una tristeza profunda y una pérdida del interés; además de una amplia gama de síntomas emocionales, cognitivos, físicos y del comportamiento como irritabilidad, el llanto, el aislamiento social, la pérdida del interés y del placer de las actividades en la vida cotidiana.

Con mucha frecuencia se asocia el término depresión con las reacciones de duelo o estados emocionales transitorios, pero cuando se menciona a la depresión, hay que plantearla como lo que es: una enfermedad en muchos casos grave, crónica o recurrente, resistente a los tratamientos en algunos casos y que requiere de un abordaje multidisciplinar para desarrollar una adecuada estrategia terapéutica.

El incremento de los casos de depresión que ha supuesto la pandemia de la COVID-19 nos obliga a dar una respuesta eficiente y acorde con las causas y factores desencadenantes. De esta forma, factores del ámbito psicosocial provocados por la pandemia (factores estresantes, duelos, aislamiento, reducción de la sociabilidad, etc.) han influido en que una problemática como es la depresión se extienda. En los casos leves y moderados la psicoterapia es una buena forma para abordarla, ya sea sola o unida a una medicación cuando se necesita.

El desarrollo de intervenciones psicoterapéuticas ha demostrado que son eficaces, pero no siempre están a disposición de la mayoría de las personas que comienzan con cuadros depresivos y deberían ampliarse, al igual que el resto de recursos en Psiquiatría del sistema sanitario, ya que son muy escasos y la oferta no se corresponde con la demanda.

Este refuerzo tiene que hacer más accesibles las intervenciones psicoterapéuticas, sobre todo en aquellos trastornos depresivos en los que el componente psicosocial ha sido determinante en la aparición de la enfermedad. Para ello estamos estudiando la efectividad de intervenciones de baja intensidad, desarrolladas por la OMS para reducir el nivel de ansiedad y depresión, que se pueden aplicar a mayor escala.

Además, el uso de internet como apoyo en los tratamientos bajo supervisión médica guiadas con aplicaciones y/o sistemas de comunicación con los terapeutas, ayudan también a reforzar este abordaje, pero se necesita su extensión.

DEPRESIÓN MAYOR Y RESISTENTE

La principal característica, a diferencia de otros trastornos depresivos, es que los síntomas del trastorno depresivo mayor traen consigo disfunción a nivel familiar, social y laboral, que impiden e incapacitan al paciente para realizar las tareas del día a día a día y por eso es considerada una enfermedad mental grave.

Entre el 10-30% de los pacientes depresivos no responde a los tratamientos y presentan síntomas resistentes, provocando un grave deterioro de la salud física, social e laboral de los pacientes. Recientemente se ha aprobado un nuevo medicamento para dar respuesta a esta situación que ya está desde hace muy poco disponible en el Sistema Nacional de Salud.

Nuevo medicamento es de administración intranasal cuyo principio activo es la esketamina para el tratamiento de la depresión resistente, bajo la prescripción y seguimiento de un psiquiatra. Es un tratamiento que es mucho más rápido. En el primer día ya se aprecian cambios. Tiene un mecanismo de acción muy diferencial. Desde el 1 de noviembre lo disponemos y se está integrando en nuestra práctica clínica habitual.

A nivel experimental se están trabajando con psicodélicos, asociado a psicoterapia. Se están haciendo ensayos clínicos en ese campo. Hay líneas de investigación con resultados preliminares prometedores que se encuentran en fase 2 de investigación, pero aún hay que ser cautos y hay que esperar a resultados definitivos. Este es un aspecto del que se está hablando. Hay un aumento en el contexto de la investigación del abordaje de la depresión y promete que en un futuro a corto plazo contemos con más tratamientos nuevos que pueden ser en este contexto o en otro.

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La depresión dual empeora el pronóstico de los pacientes

La depresión dual empeora el pronóstico de los pacientes 1359 903 Docor Comunicación

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a la Encuesta Europea de Salud 2020, se estima que alrededor de 2,1 millones de personas (5,4% de la población) sufren algún tipo de cuadro depresivo en España, 230.000 de las cuales son depresiones graves atendiendo a la severidad de la sintomatología. La prevalencia de la depresión es especialmente significativa en el caso de las mujeres (prevalencia del 7,1% frente al 3,5% de los hombres) y, más en concreto, en los cuadros severos, ya que por cada caso de depresión grave en hombres se dan 3,5 casos en mujeres.

Lo que no se conoce tanto es que la depresión cursa de forma muy frecuente con trastornos por uso de sustancias, la conocida como Depresión Dual; una convergencia que, según las investigaciones científicas, se da en entre un 11% y un 80% de los casos. “Son cifras muy dispares, pero lo cierto es que es bastante frecuente que estos dos trastornos se den a la vez; y si no a la vez, sí en la misma persona a lo largo del tiempo”, ha afirmado el doctor Fernando Mora Mínguez, jefe de la Sección de Psiquiatría del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid, que ha explicado que ambos trastornos mentales (la depresión y la adicción a sustancias) incrementan el riesgo de desarrollar el otro, aunque lo que produce con mayor frecuencia es que “haya una depresión primero y luego que llegue el consumo de sustancias”.

Estos datos han sido aportados por el doctor Mora Mínguez durante su ponencia Patología Dual y su impacto pronóstico en la depresión, enmarcada dentro del programa de la tercera edición de las Jornadas de Patología Dual y Adicciones en Canarias, organizado por la Sociedad Española de Patología Dual, el Servicio Canario de Salud y el Gobierno de Canarias, que ha reunido en el Hotel AC Iberia de Las Palmas de Gran Canaria a más de un centenar de psiquiatras, psicólogos y profesionales sanitarios vinculados al ámbito de la salud mental.

Estigma y dificultades en el tratamiento

Según ha explicado Fernando Mora Mínguez, cuando una persona sufre patología dual el pronóstico es peor que cuando solo hay depresión o consumo de sustancias. “Al final la evolución va a ser peor, van a haber más problemas a nivel social, va a existir un mayor riesgo de suicidio, los síntomas de la depresión van a ser más severos, etc.”, ha enumerado.

Esto, según el doctor, se debe a dos razones básicas. Por un lado, al estigma: “Cuando hablamos de depresión dual estamos hablando de dos manifestaciones sintomáticas (la depresión y la adicción) que, por sí mismas ya generan estigma. Las dos juntas, todavía más”.

Por otro, a la dificultad existente para tratar los dos trastornos a la vez. “El modelo sanitario e institucional con el que contamos ahora mismo no está organizado para tratar de forma integrada e integral a los dos trastornos, lo que hace más difícil todavía el abordaje de la patología dual”, ha señalado el experto, que ha añadido que esta falta de integración lleva a muchos pacientes a encontrarse ante dos puertas diferentes de entrada al sistema sanitario (salud mental o adicciones), una situación que genera un importante aumento de la morbimortalidad en estos pacientes y de sufrimiento para ellos y sus familias.

En ese sentido, Fernando Mora ha destacado la necesidad de que los pacientes de patología dual cuenten con tratamientos integrados, así como con profesionales de referencia en estos trastornos. “Tal y como sucede en jornadas como esta, hay que facilitar y promover que los psiquiatras y los profesionales de la salud mental se formen en patología dual para tratar de una manera concreta y específica a cada paciente, que se desarrollen programas de atención específica, que se apueste por la investigación integrada, que se ayude a las familias y se les ofrezca apoyo; y que se incorpore a los pacientes en la toma de decisiones. Hay que escuchares y saber las necesidades específicas que tienen”, ha concluido.

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El 40% de las personas con enfermedad mental grave son obesas

El 40% de las personas con enfermedad mental grave son obesas 1359 903 Docor Comunicación

Aproximadamente el 40% de las personas que padecen enfermedad mental grave como esquizofrenia, trastorno bipolar o la depresión mayor padecen obesidad y sus problemas asociados como hipertensión arterial, hipercolesterolemia o diabetes. La agrupación de estos factores suele conocerse como síndrome metabólico. Esta condición les provoca una menor calidad y esperanza de vida por el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y tienen, por tanto, más riesgo de fallecer por un infarto de miocardio que la población general. Se estima en este sentido que las personas con esquizofrenia viven dos décadas menos.

La obesidad en las personas con Trastorno Mental Grave (TMG) se produce por varios factores. Su aparición puede estar relacionada con los efectos secundarios de los tratamientos psicofarmacológicos, especialmente los antipsicóticos, pero también puede deberse a un estilo de vida menos saludable incluyendo dietas altas en grasas o la falta de ejercicio. Como resultado, la obesidad y diabetes pueden coexistir e impactar negativamente en la salud física de los pacientes.

 Estas afirmaciones han sido realizadas por el Dr. Javier Labad, director del Servicio de Salud Mental y Adicciones del Consorcio Sanitario del Maresme (Cataluña) durante un taller sobre las consecuencias de la obesidad en patologías psiquiátricas. Dicho taller ha tenido lugar en el XXXI Curso Nacional de Actualización en Psiquiatría que se ha celebrado recientente en Vitoria, que es la reunión anual de referencia de la Psiquiatría estatal en la que se presentan las actualizaciones y líneas estratégicas en salud mental.

En este foro, el experto ha señalado que la enfermedad mental grave “trae consigo disfunción a nivel familiar, social y laboral, que impide e incapacita al paciente para realizar las tareas del día a día a día y llevar una vida activa y normalizada. “Ven condicionada su salud física y se forma un círculo complejo de manejar”.

“Son personas con una vida sedentaria, que no hacen ejercicio físico, que no llevan una dieta adecuada, consumidoras de drogas en algunos casos… todos estos factores contribuyen a un mal estado físico en general que aumenta el riesgo de obesidad y de padecer enfermedades cardiovasculares asociadas, y por tanto, presentan una mayor probabilidad de fallecer por este motivo y no por su propia enfermedad mental ni por riesgo de suicidio como se tiende a pensar”, ha subrayado el especialista.

Abordaje

En este contexto, el experto ha considerado “imprescindible el trabajo multidisciplinar de los profesionales de la salud mental con otros profesionales de la nutrición, la actividad física y enfermería para tratar este síndrome metabólico que presenta el 40% de las personas con enfermedad mental grave”. “Este síndrome condiciona una obesidad visceral con un exceso de grasa corporal alrededor de la cintura, un  aumento de la presión arterial, niveles altos de glucosa en sangre y niveles anormales de colesterol o triglicéridos”.

El síndrome metabólico aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2. De esta forma, se deben poner en marcha acciones con medicación específica para la obesidad, dieta, optimización del tratamiento psicofarmacológico evitando aquellas medicaciones que causan incremento de peso, promoción del ejercicio físico, etc”, ha descrito el Dr. Labad.

En este contexto, ha afirmado que en los pacientes con Trastorno Mental Grave “es complejo llevar a cabo intervenciones dietéticas y de promoción del ejercicio físico por su falta de motivación e iniciativa, aunque estudios previos realizados en pacientes con trastornos mentales sugieren que son estrategias terapéuticas útiles para reducir el peso. Otro factor que contribuye a la obesidad es el aislamiento social, los pacientes suelen pasar más tiempo en casa y muchos abordan su ansiedad con continuas visitas a la nevera. Es importante establecer un plan específico y personalizado en cada paciente para mejorar conductas que se asocian con el incremento de peso.”, ha descrito.

 

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